SALA DE CASACIÓN CIVIL

Ponencia del Magistrado ANTONIO RAMÍREZ JIMÉNEZ.

 

     En el juicio de cobro de bolívares por vía de intimación  intentado ante el Juzgado Tercero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y Agrario de la Circunscripción Judicial del Estado Carabobo,  por el abogado VÍCTOR ORTIZ GARCÍA, en su carácter de endosatario en procuración de la ciudadana ZOE CAPE, contra el ciudadano VINCENZO FERSULA MARZANO, representado judicialmente por el abogado Marco Antonio Román Amoretti; el Juzgado Superior Primero en lo Civil, Mercantil, del Tránsito, del Trabajo y Menores de la misma Circunscripción Judicial, dictó sentencia el 22 de febrero de 2001, mediante la cual declaró sin lugar la apelación interpuesta por la parte intimada contra la sentencia interlocutoria dictada por el a quo el 13 de noviembre de 2000, que homologó la transacción efectuada el 6 de octubre de 2000; y, confirmó la decisión apelada. 

           

El abogado Marco Román Amoretti, apoderado judicial de la parte demandada, anunció recurso de casación contra la decisión de alzada el cual fue admitido por auto de fecha 30 de abril de 2001. Consignó, inicialmente, su escrito de formalización el mismo día en que se dictó el auto de admisión del recurso de casación; y, posteriormente, presentó nuevo escrito en fecha 7 de junio del mismo año, o sea, el último día del lapso procesal correspondiente, siendo oportunamente formalizado.

 

El lapso procesal para la impugnación a la formalización venció el día 27 de junio de 2001 y la parte actora consignó el escrito correspondiente en fecha 1º de julio del mismo año, por lo que la misma debe tenerse como  extemporánea por tardía.

 

Concluida la sustanciación del recurso y cumplidas las demás formalidades legales, pasa esta Sala a dictar sentencia bajo la ponencia del Magistrado que con tal carácter suscribe el fallo, en los términos que siguen:

 

INFRACCIÓN DE LEY

I

    Bajo el amparo del ordinal 2º del artículo 313 del Código de Procedimiento Civil, se denuncia en la recurrida la infracción de los artículos 1.171 del Código Civil, por falsa aplicación; y, 426 del Código de Comercio, por errónea interpretación, con los siguientes argumentos:

“...En efecto el juzgado al analizar el ENDOSO EN PROCURACION (sic) lo califica como un sic) si ello originase la figura de la REPRESENTACION (sic) y no la institución del MANDATO, en efecto el sentenciador (...) dice:”En este orden de ideas, este sentenciador para decidir tendrá en consideración lo establecido en el artículo 1171 (sic) del Código Civil, el cual establece “Ninguna persona puede, salvo disposición contraria de la ley, contratar consigo mismo en nombre de su representado, ni por cuenta propia, ni por cuenta de otro, sin la autorización del representado. En todo caso, éste puede ratificar el contrato...”.

 

 

 

Luego de transcribir parcialmente el texto de la recurrida, concluye su denuncia en los términos que siguen:

 “...El JUEZ AD QUEM incurre en error de interpretación en la institución contenida en el artículo 426 del Código de Comercio, cuando la considera que pertenece a la INSTITUCION (sic) DE LA REPRESENTACION (sic) y no del MANDATO (dado que el supuesto e (sic) hecho contenido en el artículo 426 del Código de Comercio se refiere al mandato y no a la representación) y como consecuencia de ello, declara válida la ratificación hecha por el ENDOSANTE; dado que erróneamente aplicó el artículo 1171 (sic) del Código Civil a la institución del ENDOSO EN PROCURACION (sic) por considerando (sic) que era igual o idéntico la figura de la REPRESENTACION (sic) (supuesto de hecho contemplado en el artículo 1171 (sic) Ejusdem), después que el acto procesal se consumo (sic) y que solo (sic) correspondía la decisión del JUEZ DE LA CAUSA; ello conlleva a que el Juzgador declare con lugar la acción cambiaria...”.

 

 

Para decidir, la Sala observa:

 

El formalizante denuncia que el sentenciador de alzada  infringió el artículo 1.171 del Código Civil, al aplicarlo falsamente al supuesto de endoso en procuración no contenido en ella, e interpretó erróneamente el artículo 426 del Código de Comercio, al considerar que el endoso en procuración implica una representación y no un   mandato; y, como consecuencia de ello declaró válida la ratificación hecha por la endosante.

           

Ahora bien, en numerosos fallos la Sala ha precisado que el formalizante, respecto a la denuncia del recurso de casación por infracción de ley,  debe: a) encuadrar la denuncia en el ordinal 2º del artículo 313 del Código de Procedimiento Civil; b) especificar qué normas jurídicas resultaron infringidas y cuál de las hipótesis previstas en el referido ordinal 2º del artículo 313, es la que se pretende denunciar: errónea interpretación, falsa aplicación, falta de aplicación o violación de una máxima de experiencia; c) expresar las razones  que demuestren la existencia de la infracción, esto es, explicar de forma clara y precisa cómo, cuándo y en qué sentido se produjo la infracción, la cual debe ser determinante en el dispositivo del fallo, de conformidad con lo previsto en el único aparte del artículo 313 ejusdem; d) especificar las normas jurídicas que el tribunal de última instancia debió aplicar y no aplicó para resolver la controversia, e indicar las razones que demuestren la aplicabilidad de dichas normas...”. (Sentencia Nº 591 del 23-07-1998. Antulio Molina Vargas contra Grupo Médico Vargas C.A. (Clínica Santa Sofía), expediente Nº 96-899).

 

En el caso bajo examen se observa que el formalizante, aun cuando denuncia la falsa aplicación del artículo 1.171 del Código Civil, no indica cuál es la norma que el juez superior debió aplicar y no aplicó, impidiendo así que la Sala pueda entrar al análisis de la referida delación.

 

También se denuncia la infracción, por errónea interpretación, del artículo 426 del Código de Comercio, el cual es del tenor siguiente:

“...Cuando el endoso contiene las palabras “para su reembolso”, “para su cobro”, “por mandato” o cualquiera otra frase que implique un simple mandato, el portador puede ejercitar todos los derechos derivados de la letra de cambio, pero no puede endosarla, sino a título de procuración...”.         

 

En el caso concreto, el juez de alzada declaró válida la ratificación hecha por la endosante, ciudadana Zoe Cape, de las actuaciones efectuadas por el endosatario en procuración, abogado Víctor Ortiz García, relacionadas con la transacción celebrada en el juicio.

   

Ahora bien, el formalizante, partiendo de la falsa premisa de que la citada ratificación no procede sino en los casos de representación prevista en el artículo 1.171 del Código Civil, acusa que el sentenciador consideró que el endoso en procuración implicaba una representación y no un mandato, por lo que, a su entender, interpretó erróneamente el artículo 426 del Código de Comercio.

 

Cabe advertir, que cuando el mandatario se excede de los límites del mandato, como se señala en el caso bajo examen, el mandante puede ratificar expresa o tácitamente las actuaciones de aquél, debiendo cumplir todas las obligaciones contraídas por el mandatario, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 1.698 del Código Civil.

 

En consecuencia, aclarado que la ratificación procede tanto en los casos de representación como en el mandato, la Sala debe concluir que no procede la denuncia de infracción por error de interpretación del artículo 426 del Código de Comercio, y así se establece.   

 

II

 

Bajo el amparo del ordinal 2º del artículo 313 del Código de Procedimiento Civil, se denuncia en la recurrida la infracción de los artículos 154 eiusdem; ordinal 1º del 1.142 y 1.688 del Código Civil; y 421, 426 y 491 del Código de Comercio, todos por falta de aplicación; y, 1.171 del Código Civil, por falsa aplicación, con los siguientes argumentos:

“...Luego de transcribir el mencionado artículo (1.171 del Código Civil) el Juzgado concluye que al apersonarse luego al proceso la ciudadana ZOE CAPE, ratificó la TRANSACCIÓN subsanando el vicio de anulabilidad. La sentencia recurrida es conteste en que el poder otorgado AL ENDOSAR EM PROCURACIÓN no otorgaba facultad al mandatario para transar; por lo cual en aplicación con lo dispuesto en el artículo 154 del CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL debió declarar que no era procedente la homologación, dado que el supuesto de hecho planteado trata sobre una transacción hecha por un mandatario que no tenía facultad expresa para transigir, supuesto previsto en el artículo 154 Ejusdem  (sic) y consecuencia de ello debió declararse improcedente la transacción (...). La sentencia recurrida infringe el ordinal primero del artículo 1142 (sic), por falta de aplicación, en efecto el mencionado artículo dice: El contrato puede ser anulado: 1.- Por incapacidad legal de las partes o de una de ellas; y e (sic) infringe el artículo 1688 (sic) del Código Civil, por falta de aplicación, el mencionado artículo nos informa: El mandatario concebido en términos generales no comprende más que los actos de administración. Para poder transigir, enajenar, hipotecar o ejecutar cualquier otro acto que exceda de la administración ordinaria, el mandato debe ser expreso. Si el juez hubiere tenido en mientes y hubiere aplicado las consecuencias que se desprende (sic) de los supuestos de hecho contemplados en el ordinal primero del artículo 1141 (sic) y 1688 (sic) del Código Civil hubiera colegido como consecuencia jurídica que la transacción realizada por el abogado VÍCTOR ORTIZ GARCÍA en nombre de la ciudadana ZOE CAPE no debía ser homologado porque ello conllevaría la infracción de los artículos mencionados por falta de aplicación.

 

La sentencia recurrida infringe el artículo (sic) 491,421 y 426 del Código de Comercio por falta de aplicación. En efecto el artículo 491 del Código de Comercio nos informa (...). En este artículo el legislador ha consagrado el principio de literalidad y completo del ENDOSO como un acto hecho en un título valor, es decir, por el principio de literalidad debemos entender que el alcance del endoso depende exclusivamente del tenor del mismo y queda excluida para su interpretación la posibilidad de acudir a otros elementos extraños al título; es decir, que cumple con la condición de ser completo porque para interpretar el alcance del endoso debe recurrirse al texto del endoso y sólo se tendrán como válidas las facultades que en él se indique. El artículo 426 Ejusdem dice: (...). En este artículo el legislador nos informa que el ENDOSATARIO es un simple mandatario cuyo instrumento comprobatorio de sus facultades están incorporados en la misma letra de cambio (cheque) por lo cual no necesita un mandato autenticado por ante una NOTARÍA PÚBLICA o cualquier otro funcionario. Es decir, que como mandatario sui-generis sus facultades deben estar indicadas en el texto del documento cartular y que para interpretar su alcance no se podrá invocar el auxilio de otro documento posterior, pues ello desnaturalizaría su condición de un mandato cartular; por lo cual, cuando el Juzgador Trata de convalidar la transacción con la posterior convalidación de data 31  de octubre del (sic) 2000 por su mandatario, infringe los artículos 421 y 426 del Código de Comercio por falta de aplicación, dado que está sirviéndose de otro documento ajena (sic) al texto del cheque para interpretar el alcance del ENDOSO y la VALIDES (sic) DEL ACTO REALIZADO EN FECHA 06 DE OCTUBRE DEL (sic) 2000, TRANSACCIÓN. Si el Juez de la recurrida hubiere interpretado los artículos 491, 421 y 426 en sus verdaderos alcances hubiere colegido que era imposible en la etapa de HOMOLOGACIÓN (sic) – que equivale a la etapa de sentencia – convalidar con un acto posterior, la falta de facultad del mandatario para transar, sin infringir los principios de literalidad y completo de los títulos valores...”.

 

   

Para decidir, la Sala observa:

 

De los argumentos en que se fundamenta esta denuncia, parcialmente transcritos supra, se evidencia que el formalizante acusa la infracción de los artículos 1.171 del Código Civil, por falsa aplicación;1.142 ordinal 1º, y 1.688 eiusdem; 491, 421 y 426 del Código de Comercio; y 154 del Código de Procedimiento Civil, todos por falta de aplicación.

En cuanto a la denuncia de violación del artículo 1.142 del Código Civil, se observa que el formalizante se limita a transcribir mutiladamente el texto del mismo pero no indica cómo, cuándo y en qué sentido se produjo la infracción, lo que denota incumplimiento de la carga procesal que corresponde únicamente al formalizante y que, de modo alguno, puede ser suplida por la Sala, la cual se ve impedida de poder analizar la referida infracción. Así se establece.

 

Asimismo, el formalizante incurre de nuevo en el error de denunciar la falsa aplicación del artículo 1.171 del Código Civil, pero no señala cuál es la norma que el sentenciador debió aplicar y no aplicó, por lo que tampoco la Sala puede entrar a analizar dicha infracción. Así se declara.

    

Respecto a la denuncia del artículo 154 del Código de Procedimiento Civil, por falta de aplicación, que dispone que para transigir el mandatario o apoderado debe tener facultad expresa, el formalizante la sustenta en que el juez superior, aun cuando conocía que el endoso en procuración no otorgaba facultad al mandatario para transigir, no declaró improcedente la homologación.

Sobre este particular, la Sala aclara al formalizante que el efecto de una transacción efectuada sin tener facultad expresa para ello, como sucedió en el caso específico, es que el mandante no queda obligado por las actuaciones que haya realizado el mandatario fuera de los límites del mandato; salvo que lo ratifique expresa o tácitamente, todo de acuerdo con lo previsto en el artículo 1.698 del Código Civil.

 

En el caso bajo estudio, la ciudadana Zoe Cape, endosó el cheque que funge como instrumento fundamental de la demanda al abogado Víctor Ortiz García, sin otorgarle facultad expresa para transigir, como se desprende de la recurrida, cuando expone:

“...En el dorso del cheque que acompañó con el libelo de la demanda se lee:

 

“...ENDOSADO EN PROCURACIÓN AL ABOGADO (S) VÍCTOR ORTIZ GARCÍA, I.P.S.A. 34752.

Con facultades para Intentar (sic) Demandas (sic), Por (sic) Ante (sic) los Tribunales de la República de Venezuela, Convenir, Desistir, Recibir Cantidades de Dinero, Darse por citado y/o Notificado, Levantar Protesto De Títulos Valores, Siendo las Facultades....No Taxativas... (sic)”.

Ahora bien, en fecha 31 de octubre de 2000, según se evidencia de la recurrida, la ciudadana Zoe Cape, asistida por el abogado Víctor Ortiz García, presentó un escrito mediante el cual ratificó, y aceptó como parte actora, la transacción habida entre su endosatario en procuración  y el demandado, ciudadano Vincenzo Fersula Marzano.

 

De modo que, una vez ratificada por la parte actora la transacción efectuada en el presente juicio por quien no tenía facultad expresa para transigir, es decir, subsanada la deficiencia del mandato, la misma se debe tener como válida, y así fue considerada por el juzgador de alzada.   

 

En adición, la Sala observa que el artículo 154 del Código de Procedimiento Civil, fue debidamente aplicado por el juez superior al reconocer que el mandato otorgado al endosatario en procuración no lo facultaba expresamente para realizar la referida transacción; y, por ello, era indispensable y necesaria la ratificación por parte de la actora, endosante en procuración, para que se tuviera como válido el acto de autocomposición procesal verificado en este juicio.

 

Los mismos motivos expuestos por la Sala en el análisis de esta denuncia son aplicables a la infracción que se delata del artículo 1.688 del Código Civil, por falta de aplicación, el cual es del tenor siguiente:

“...El mandato concebido en términos generales no comprende más que los actos de administración.

 

Para poder transigir, enajenar, hipotecar o ejecutar cualquier otro acto que exceda de la administración ordinaria, el mandato debe ser expreso...”.

 

En consecuencia, se declara improcedente la denuncia de infracción de los artículos 154 del Código de Procedimiento Civil y 1.688 del Código Civil, por falta de aplicación. Así se establece.

 

La Sala procede a transcribir los artículos 421, 426 y 491 del Código de Comercio, a los fines de analizar la procedencia o no de la infracción acusada, relativa a la falta de aplicación.

Artículo 421: El endoso debe escribirse sobre la letra de cambio o sobre una hoja adicional. Debe estar firmado por el endosante. El endoso es válido aunque no se designe el beneficiario, aunque el endosante se limite a poner su firma al dorso de la letra o en una hoja adicional (endoso en blanco)”.

 

Artículo 426: Cuando el endoso contiene las palabras “para su reembolso”, “para su cobro”, “por mandato” o cualquier otra frase que implique un simple mandato, el portador puede ejercer todos los derechos derivados de la letra de cambio, pero no puede endosarla, sino a título de procuración”.

 

Artículo 491: Son aplicables al cheque todas las disposiciones acerca de la letra de cambio sobre:

El endoso.

El aval.

La firma de personas incapaces, las firmas falsas o falsificadas.

El vencimiento y el pago.

El protesto.

Las acciones contra el librador y los endosantes.

Las letras de cambio extraviadas”.

 

De las transcripciones efectuadas se evidencia, que ninguna de las normas transcritas debían ser aplicadas por el sentenciador de alzada para resolver lo relativo a la convalidación de la transacción efectuada por la ciudadana Zoe Cape, endosante del cheque en que se fundamenta la pretensión de la parte actora.

 

En consecuencia, la Sala desecha por improcedente la denuncia de infracción, por falta de aplicación, de los artículos 421, 426 y 491 del Código de Comercio.

 

III

 

Bajo el amparo del ordinal 2º del artículo 313 del Código de Procedimiento Civil, se denuncia en la recurrida la infracción de los artículos 4 y 1.178 del Código Civil; y, 479 y 490 del Código de Comercio, todos por falta de aplicación, con los siguientes argumentos:

“...La sentencia recurrida infringe los artículos 1178 (sic) del Código Civil que dice (sic)(...) en concordancia con la parte infine (sic) del artículo 4 del Código Civil (...) y artículo 479 del Código de Comercio que dice (...). En efecto en el Cheque (sic) el emitente tiene el carácter de librador y el BANCO de librado; por lo cual la acción contra mi mandante prescribe al año de conformidad con el artículo 479 del Código de Comercio; es decir, que la acción cambiaria se convirtió en una obligación natural; la cual debía ser pagada de conformidad con la parte infine (sic) del artículo 1178 del Código Civil en forma espontánea para estar exenta de repetición. No existe espontaneidad cuando mi mandante es amenazado por un TRIBUNAL que se llevará sus bienes en el supuesto que no caucione o entregue dinero en efectivo en el momento para suspender la medida, sino, es obvio la existencia de una presión que obligó a mi mandante a transar en la forma indicada por el actor, so pena de sucumbir a que se le retirasen sus bienes muebles. Si el Juez de la causa, hubiere comprendido, que el ENDOSATARIO no es un REPRESENTANTE  del titular de la acción cambiaria sino un MANDATARIO, hubiere declarado sin lugar la TRANSACCIÓN y pasado a sentenciar el fondo de la litis, declarando con lugar la prescripción de la acción cambiaria y no hubiere manifestado que era extemporánea la defensa alegada por mi mandante. Es por ello, que la recurrida infringe el artículo 479 y 490 (sic) del Código de Comercio por falta de aplicación...”.

 

 

 

Para decidir, la Sala observa:

           

De los argumentos que sustentan esta denuncia se evidencia, que el formalizante insiste en que el juzgador de alzada erró en interpretar que el endosatario en procuración no es un representante de la endosante sino un mandatario, por lo que considera que el juez de alzada debió declarar sin lugar la transacción y sentenciar el fondo de la litis declarando con lugar la prescripción de la acción cambiaria; y sobre esa base, acusa la infracción de los artículos 4º y 1.178 del Código Civil; 479 y 490 del Código de Comercio, por falta de aplicación.

 

El punto relativo a que tanto en la representación como en el mandato tiene cabida la ratificación, por parte del representado o mandante, de las actuaciones efectuadas por el representante o  mandatario ya fue suficientemente aclarado en el análisis efectuado en la denuncia analizada en el particular II de este fallo.

 

Ahora bien, observa la Sala que los artículos denunciados por el formalizante como infringidos no guardan relación alguna con la declaratoria de validez de la transacción efectuada en el presente juicio, sino con el sentido que debe atribuírsele a la ley, el pago de lo indebido, prescripción de la acción cambiaria y requisitos esenciales del cheque, razón por la que el juez superior no tenía porque aplicarlos para resolver el contradictorio surgido con ocasión del referido acto de autocomposición procesal.

           

En consecuencia, la Sala desecha la presente denuncia por improcedente. Así se declara. 

 

 

IV

 

Bajo el amparo del ordinal 2º del artículo 313 del Código de Procedimiento Civil, se denuncia en la recurrida la infracción de los artículos 196 y 202 eiusdem, por falta de aplicación, con los siguientes argumentos:

 

“...En efecto, después del procedimiento de transacción la causa entra en estado de HOMOLOGACIÓN (analógicamente SENTENCIA) por lo cual le es vedado a las partes reabrir el lapso de pruebas y traer otros elementos que no rielen en el expediente antes de la data de transacción; sólo deberían presentar escritos donde plasmen sus alegatos en pro o en contra de la validez de la transacción, a los fines de ayudar el JUZGADOR para que su decisión sea conforme a la ley; dado que permitir que las partes traigan a los autos elementos probatorios a su favor; conllevaría la violación del principio DE PRECLUSIÓN PROCESAL. En la sentencia recurrida, específicamente en el folio 33, el Juez AD-QUEM hace mención al acto procesal de data 31 de octubre del 2000 realizado por la ciudadana ZOE CAPE, en la cual ratifica la transacción realizada por el abogado VICTOR (sic) ORTIZ GARCIA (sic). Para fundamentar su decisión (parte motiva) el Juez le otorga valor al acto procesal de fecha 31 de octubre del 2000, concluye en la parte dispositiva que la TRANSACCIÓN es VALIDA (sic). Es obvio, que se infringe el artículo 202 del Código de Procedimiento Civil por FALTA DE APLICACIÓN, (...) Es patente que dicho artículo consagra el principio de preclusión procesal; por lo cual, si el JUEZ DE LA RECURRIDA hubiera observado que ninguna de las partes puede traer otros elementos a los autos, para probar sus derechos en litigio o la legitimidad de su representación; hubiere declarado EXTEMPORANEA (sic) el ACTO PROCESAL realizado por la ciudadana ZOE CAPE en data 31 de octubre del 2000 y por ende declarado sin lugar la apelación...”.

 

Para decidir, la Sala observa:

 

En esta oportunidad el formalizante acusa la violación de los artículos 196 y 202 del Código de Procedimiento Civil, por falta de aplicación, con base en que la ratificación hecha por la parte endosante, ciudadana Zoe Cape, es un elemento probatorio traído a los autos con posterioridad a la transacción efectuada entre el endosatario en procuración de la referida ciudadana y el demandado en este juicio.

 

En lo que se refiere al artículo 196 del Código de Procedimiento Civil, el formalizante se limita a acusar su falta de aplicación por parte del juez de alzada pero no señala en su escrito cómo, cuándo y en qué sentido fue cometida la citada infracción, por lo que, de nuevo, se impide a la Sala entrar al análisis de la denuncia. Así se establece.

 

El artículo 202 del Código de Procedimiento Civil, cuya falta de aplicación se le imputa al juez superior, es del tenor siguiente:

“...Los términos o lapsos procesales no podrán prorrogarse ni abrirse de nuevo después de cumplidos, sino en los casos expresamente determinados por la ley, o cuando una causa no imputable a la parte que lo solicite lo haga necesario.

 

Parágrafo Primero.- En todo caso en que el curso de la causa quede en suspenso por cualquier motivo, la causa reanudará su curso en el mismo estado en que se encontraba al momento de la suspensión.

 

Parágrafo Segundo.- Pueden las partes, de común acuerdo, suspender el curso de la causa por un tiempo que determinarán en acta ante el Juez...”.

 

 

De la anterior transcripción se colige, que el artículo que se denuncia como infringido versa acerca de la prohibición de prórroga o reapertura de los lapsos procesales, así como de la suspensión de la causa.

 

Ahora bien, de acuerdo con el Código Civil, la transacción es un contrato por el cual las partes, mediante recíprocas concesiones, terminan un litigio pendiente o precaven un litigio eventual; de manera que, mediante ese contrato, reemplazan en su intención a la sentencia que se hubiere dictado si no hubiesen llegado a ese entendimiento.

 

En el caso bajo estudio, la endosante, ciudadana Zoe Cape, no le otorgó facultad expresa para transigir al abogado que actuó como endosatario en procuración por lo que, previo cuestionamiento de la parte demandada respecto a la validez de la transacción, ratificó las actuaciones realizadas por su mandatario, todo de conformidad con lo dispuesto en el artículo 1.698 del Código Civil.

 

Ello no significa que se hayan traído a los autos elementos probatorios con posterioridad a la transacción ni que el juez haya reabierto lapso procesal alguno, como indebidamente lo sostiene el formalizante, pues lo que procedía era la homologación del referido acto de autocomposición procesal; y, para ello, era indispensable la ratificación prevista en la ley. Así se declara.

 

Por consiguiente, la Sala desecha por improcedente la presente denuncia.

 

D E C I S I Ó N

 

           

En mérito de las consideraciones expuestas, este Supremo Tribunal de Justicia en Sala de Casación Civil, administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, declara SIN LUGAR el recurso de casación anunciado por la parte demandada contra la sentencia de fecha 22 de febrero de 2001, proferida por el Juzgado Superior Primero en lo Civil, Mercantil, del Tránsito, del Trabajo y Menores de la Circunscripción Judicial del Estado Carabobo.

 

 

     Se condena en costas del recurso a la parte actora perdidosa, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 320 del Código de Procedimiento Civil.

 

 

Publíquese, regístrese y remítase el expediente al tribunal de la causa, es decir, al Juzgado Tercero de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y Agrario de la Circunscripción Judicial del Estado Carabobo. Particípese dicha remisión al Juzgado Superior de origen, de conformidad con lo previsto en el artículo 326 del Código de Procedimiento Civil.

 

 

Dada,  firmada  y  sellada  en  la  Sala  de  Despacho  de  la  Sala   de   Casación   Civil    de   este   Supremo   Tribunal    de  Justicia,  en   Caracas, a  los veinte (20) días del mes de diciembre de dos mil dos. Años: 192º de la Independencia y 143º de la Federación.

  

El Vicepresidente en ejercicio

de la Presidencia,

 

 

_______________________

CARLOS OBERTO VÉLEZ

 El Magistrado Ponente,

________________________

ANTONIO RAMÍREZ JIMÉNEZ

               

Magistrado Suplente,

 

                   _____________________

   TULIO ALVAREZ LEDO

 

La Secretaria,

 

 

_________________________

                               ADRIANA PADILLA ALFONZO

 

R. C Nº 01- 374