Sala Casación Civil

Magistrado Ponente: CARLOS OBERTO VÉLEZ

 

               En el juicio que por nulidad de venta siguen, ante el Juzgado Quinto de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Transito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, los ciudadanos FIRMINO FARIA SILVESTRE FERNANDES y CUSTODIO FARIA FERNANDES, representados judicialmente por lo abogados Estela R. Osorio y Ali Monsour L., contra INES DE FARIA vda. De FERNANDES y GUILHERME FARIA FERNANDES, representados por los profesionales del derecho Francisco Marqués  Velasco y Vilma Carolina Márquez, el Juzgado Superior Quinto en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la misma Circunscripción, constituido con asociados, en decisión de fecha 22 de diciembre de 1998, declaró sin lugar la apelación interpuesta por el apoderado actor, y por vía de consecuencia, confirmó el fallo apelado.

 

               Contra la indicada decisión, fue anunciado recurso de casación, el cual una vez admitido, fue oportunamente formalizado. No hubo impugnación.

               Concluida la substanciación del presente recurso, pasa la Sala a dictar su máxima decisión procesal, bajo la ponencia del Magistrado quien con tal carácter suscribe el presente fallo y lo hace previas las siguientes consideraciones:

 

RECURSO POR DEFECTO DE ACTIVIDAD

ÚNICO

 

               En obsequio a la economía procesal, principio que debe orientar a la administración de justicia, esta Sala considera para evitar un mayor desgaste de la jurisdicción, invertir el orden en que el formalizante explana sus denuncias y así pasa a analizar la segunda de éllas.

 

               A tales efectos, la Sala observa:

 

               Alega el recurrente, con fundamento en el artículo 313 del Código de Procedimiento Civil, la infracción por parte de la sentencia impugnada, del ordinal 5º del artículo 243 ejusdem; aduciendo las siguientes razones:

 

 

RECURSO DE FORMA

              II

Con fundamento en el ordinal 1 del artículo 313 del Código de Procedimiento Civil denunció (sic) la infracción por la recurrida del artículo 243 del Código de Procedimiento Civil y el artículo 12 del mismo texto legal.” (omisis)

“...puede observarse claramente que el dispositivo de la recurrida es el numeral Quinto, siendo el anterior numeral referido al análisis de las pruebas. En dicho dispositivo la recurrida se limita a declarar sin lugar la apelación contra la sentencia del Juzgado de Primera Instancia, incurre además en la omisión de ni siquiera copiar íntegramente el dispositivo del fallo que conoció en Alzada, permisión ésta que tiene según lo señala la sentencia de esta Corte, antes citada cuando dice: ni subsana la falta mediante la inclusión integral en su texto del dispositivo que manifiesta confirmar (subrayado y destacado nuestro)

Lo anterior corrobora que la sentencia impugnada por ante esta Sala, carece de autonomía y suficiencia, infringiendo el principio de que la sentencia debe bastarse por sí sola y al no contener decisión expresa positiva y precisa de acuerdo a la acción y excepciones formuladas por las partes en el proceso, incurre en incongruencia negativa, omisión de pronunciamiento y con ello infringe el artículo 243 del Código de Procedimiento Civil, ordinal 5 en concordancia con el artículo 12 del mismo texto que en (sic) norma rectora de la actividad de los jueces en el proceso.”

 

 

               A los fines de verificar lo denunciado por el formalizante, la Sala se permite trasladar al presente fallo, la parte pertinente de la sentencia del Ad quem, la cual a la letra dice:

QUINTO:

En virtud de los razonamientos antes expuestos, este Tribunal Superior Quinto en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, constituido con asociados, administrando Justicia, en nombre de la República de Venezuela y por autoridad de la ley, declara: Sin lugar la apelación ejercida por la parte demandante, ut-supra identificada, contra la decisión de fecha 05 de Agosto de 1.997 del Juzgado Quinto de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas, por la cual se declaro (sic) Sin lugar la demanda interpuesta por los ciudadanos Firmino Faria Silvestre Fernandes y Custodio Faria Fernandes, contra los ciudadanos Inés De Faria viuda de Fernandes y Guilherme Faria Fernandes. En consecuencia, se confirma la decisión apelada”.

 

 

               Después de un profundo análisis de la sentencia recurrida y a la luz de la parte de ella precedentemente reproducida, observa la Sala que el juzgador de la Alzada,  declaró sin lugar la apelación interpuesta y confirmó la decisión apelada; no obstante,   no pronunció su propia determinación  con respecto a la acción intentada y a las defensas opuestas, vale decir, sobre las actuaciones de las partes en el proceso, tal omisión conlleva, necesariamente, el que la sentencia no cumpla con los requisitos de autonomía y suficiencia, que le son indispensables a los fines de que ella satisfaga una de sus formalidades intrínsecas, cual es la exhaustividad, de la sentencia que impone a los jueces a pronunciarse sobre lo alegado y sobre todo lo alegado, sopena de incurrir en la infracción de los artículos 12,5 y 243 ordinal 5º del Código de Procedimiento Civil. Sobre el punto de la exhaustividad, la doctrina de la extinta Corte Suprema de Justicia, estableció:

 

"La omisión de pronunciamiento de la recurrida puesta de relieve con anterioridad, debe ser valorada por la Sala atenida a los criterios tanto doctrinales como jurisprudenciales que, a renglón seguido, se transcriben:

'...el principio de exhaustividad de la sentencia impone al juez el deber de pronunciarse sobre todas las alegaciones y peticiones de las partes, aunque sea para rechazarlas por extermporáneas o infundadas o inadmisibles...' (Vide: Márquez Áñez, Leopoldo, Motivos y Efectos del Recurso de Forma en la Casación Civil Venezolana, Colección de Estudios Jurídicos Nº 25, Editorial Jurídica Venezolana, Caracas, 1984, pág. 29). (Cursivas de la Sala)." (omisis)

"En relación con la incongruencia negativa -que se traduce siempre en una omisión de pronunciamiento como ha podido apreciarse-, es conveniente tener en cuenta que según lo expusimos en el punto concerniente al principio de exhaustividad de la sentencia, hay omisión de pronunciamiento cuando la sentencia prescinde totalmente de otorgar o negar la tutela jurídica solicitada sobre alguna de las alegaciones o peticiones de las partes, a menos que por alguna causa legal el juez esté eximido de ese deber". (Vide: Márquez Áñez, Leopoldo, ob. cit., pág. 62).

"En relación con el principio de exhaustividad de la sentencia se pronunció la Sala en decisión del 19 de junio de 1996, reiterando la doctrina consolidada al respecto de la manera siguiente:

'...Por tanto hay omisión de pronunciamiento cuando en la sentencia se deja de otorgar o negar el amparo jurídico solicitado sobre algunas de las alegaciones o peticiones de las partes, al menos que por alguna razón legal el juez esté eximido de esa obligación'.

La omisión o falta de pronunciamiento, así entendida, se produce cuando el juez silencia totalmente una defensa fundamentada, pues su falta de consideración es un vicio que afecta el fallo, a tenor del ordinal 5º del artículo 243 del Código de Procedimiento Civil, que dispone que el Juez debe dictar su decisión con arreglo a las acciones deducidas y a las excepciones o defensas opuestas". (Sentencia de la Sala de Casación Civil del 18 de noviembre de 1998, caso Julio Martínez Hernández y otra contra Víctor Rabbat).

 

(Sentencia de la Sala de Casación Civil del 10 de agosto de 1999, en el juicio de Ninoska del Valle Key Castillo contra Alejandro Moreno)

 

 

               Sobre este punto, la jurisprudencia sostenida por la extinta Corte Suprema de Justicia, mantuvo el criterio que de seguidas se transcribe:

“Adolece la recurrida, conforme alega la formalización, de un defecto que a pesar de su reiterada censura por esta Corte, continúa siendo frecuente en las decisiones de tribunales superiores, consistente en limitarse el sentenciador a declarar sin lugar la apelación del caso y manifestar que en consecuencia de ello se confirma el fallo apelado, con lo cual se da por sentado el dispositivo respectivo, olvidando que es deber esencial del Juzgador de la apelación, aún cuando pueda considerar inobjetable la decisión objeto de apelación, producir su propio expreso, positivo y preciso pronunciamiento sobre todo lo planteado, constituyéndose este pronunciamiento, en principio, en el fallo definitivo de la causa, con sus atributos de autonomía y suficiencia. Ese modo de sentenciar remitiéndose a la decisión del a quo es en todo caso defectuosa, aunque para minimizar las consecuencias anulatorias del vicio en los límites de lo permisible y siguiendo antigua doctrina expuesta por Borjas, la Sala ha interpretado tradicionalmente que el fallo no resulta así afectado cuando contiene íntegramente el dispositivo de la decisión apelada, de modo que resulte suficiente en sí misma, sin dejar siempre de advertir que no es esa la fórmula más deseable a utilizar en la elaboración de la sentencia.

En consecuencia, puesto que en el caso concreto la recurrida no contiene su propio pronunciamiento sobre lo deducido y opuesto por las partes ni subsana la falta mediante la inclusión integral en su texto del dispositivo que manifiesta confirmar, infringiendo el artículo 243 del Código de Procedimiento Civil denunciado, en su ordinal 5º en concordancia con el artículo 12 eiusdem, resultando afectada de nulidad, según lo prevenido en el artículo 244 de ese mismo Código. Así se declara.” (Sentencia de la Sala de Casación Civil, de fecha 22 de junio de 1994, en el juicio de Antonio Sánchez Graterol c/ Constructora Vías del Sur, C.A.)

 

 

               Doctrina reiterada en decisión de fecha 26 de mayo de1999, en el juicio de Nora Josefina Romero de González contra Confederación del Canadá Venezolana C.A.

 

               Con base a las consideraciones expuestas, concluye la Sala, que la sentencia recurrida, tal como lo denuncia el formalizante, esta viciada de nulidad por ser incongruente; infringiendo asi el ordinal 5º del artículo 243 del Código de Procedimiento Civil, así como también el artículo 12 ibidem; por lo tanto, debe declarar con lugar el recurso de casación intentado, tal se hará de manera expresa, positiva y precisa en el dispositivo del presente fallo. Así se decide.

 

               Por haber sido encontrada procedente la denuncia por defecto de actividad anteriormente analizada, la Sala, en aplicación a lo dispuesto en el artículo 320 del Código de Procedimiento Civil, se abstiene de continuar con el análisis de las restantes.

 

DECISION

 

               En mérito de las anteriores consideraciones, este Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela, en Sala  de Casación Civil, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, declara CON LUGAR el recurso de casación propuesto por la demandante contra la sentencia de fecha 22 de diciembre de 1998 emitida por el Juzgado Superior Quinto en lo Civil, Mercantil y del Transito de la Circunscripción Judicial del Area Metropolitana de Caracas. En consecuencia se declara la nulidad del fallo recurrido y se repone la causa al estado de que la Alzada que resulte competente, dicte nueva decisión corrigiendo el vicio indicado.

 

               Publíquese, regístrese y remítase el expediente al Tribunal Superior de origen.

 

               Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho de la Sala de Casación  Civil,  del  Tribunal  Supremo  de  Justicia,   en Caracas,    a    los ( 21 )  días   del   mes  de  marzo de dos mil. Años: 189º de la Independencia y 141º de la Federación.-

 

 

                           El Presidente de la Sala,

 

 

                                                        _________________________

                                                             FRANKLIN ARRIECHE G

 

 

El Vicepresidente

 

 

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   ANTONIO RAMIREZ J.

 

     Magistrado-Ponente,

 

 

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            CARLOS OBERTO VELEZ

 

La Secretaria,

 

 

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DILCIA QUEVEDO

 

 

 

Exp. Nº 99-180

 

 

 

Nota: publicada en su fecha a las

 

 

 

La Secretaria