Ponencia de la Magistrada Blanca Rosa Mármol de León.

 

            De conformidad con lo establecido en los artículos 462 y 465 del Código Orgánico Procesal Penal, corresponde a este Tribunal Supremo de Justicia, en Sala de Casación Penal, pronunciarse sobre la desestimación o no del Recurso de Casación interpuesto por el ciudadano HÉCTOR ADENNIS MANZANEDA CANCHICA, venezolano, titular de la Cédula de Identidad No. 9.246.768, en su condición de víctima, asistido por la abogada Nelly Marisol Paz, inscrita en el Inpreabogado bajo el No. 65421, contra la sentencia dictada en fecha 22 de julio de 2008, por la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal de la Circunscripción Judicial del Estado Táchira, constituida por los Jueces Gerson Alexander Niño, Iker Zambrano Contreras y Eliseo José Padrón Hidalgo, que declaró INADMISIBLE el Recurso de Apelación interpuesto por las Fiscales adscritas a la Fiscalía Tercera del Ministerio Público de la referida Circunscripción  Judicial,  Reina Elizabeth Zambrano Pérez y Mercedes Liliana Rivera Rojas, contra la sentencia dictada en fecha 23 de octubre de 2007, por el Tribunal de Juicio No. 2 de dicho Circuito Judicial Penal, que ABSOLVIÓ al acusado ALEXIS JOSÉ RODRÍGUEZ CONTRERAS, venezolano, titular de la Cédula de Identidad No. 14.349.691, por los delitos de LESIONES PERSONALES INTENCIONALES GRAVES, previsto y sancionado en el artículo 415 del Código Penal, en perjuicio del ciudadano Héctor Manzaneda Canchica y USO INDEBIDO DE ARMA DE FUEGO, previsto y sancionado en el artículo 417 del Código Penal, en perjuicio de Jhón Díaz Useche; ABSOLVIÓ  al ciudadano LUIS RODOLFO CHACÓN HERNÁNDEZ, venezolano, titular de la Cédula de Identidad No. 14.099.905, por la comisión de los delitos de CÓMPLICE NO NECESARIO EN EL DELITO DE LESIONES PERSONALES INTENCIONALES GRAVES, previsto y sancionado en el artículo 415 del Código Penal, en concordancia con el artículo 84 ordinales 1° y 3° eiusdem, en perjuicio del ciudadano Héctor Manzaneda Canchica y CÓMPLICE NO NECESARIO EN EL DELITO DE LESIONES PERSONALES INTENCIONALES LEVES, previsto y sancionado en el artículo 417 del Código Penal, en concordancia con el artículo 84 ordinales 1° y 3° eiusdem, en perjuicio del ciudadano Jhón Díaz Useche; y ABSOLVIÓ  al ciudadano  LATIF JAHYDAR SAAB VIVAS, venezolano, titular de Cédula de Identidad No. 13.973.332, por la comisión de los delitos de CÓMPLICE NO NECESARIO EN EL DELITO DE LESIONES PERSONALES INTENCIONALES GRAVES, previsto y sancionado en el artículo 417 del Código Penal, en concordancia con el artículo 84 ordinales 1° y 3° eiusdem, en perjuicio del ciudadano Jhón Díaz Useche.

            El recurso de casación no fue contestado por la defensa de los acusados.

            Remitidos los autos a este Tribunal Supremo de Justicia, en Sala de Casación Penal, correspondió la Ponencia a la Magistrada quien con tal carácter suscribe la presente decisión.

            Cumplidos como han sido los demás trámites procedimentales, esta Sala pasa a decidir:

LOS HECHOS

            El Ministerio Público, acusó por los siguientes hechos:

“…Dan cuenta los hechos que el día 19 de diciembre de 2005, en horas de la madrugada, el ciudadano JHÓN HÉCTOR DÍAZ USECHE, se dirigió en compañía de su primo de nombre HÉCTOR MANZANEDA y de una amiga, MARÍA FERNANDA VALERA, hasta la esquina carrera 22 con calle 11 pasaje acueducto de Barrio Obrero donde está ubicado el centro nocturno denominado CASA BAR, estacionaron el vehículo en el que se trasladaban, una camioneta CHEROKEE de color verde, propiedad de JHÓN HÉCTOR ellos se ubican en la esquina donde  funcionaba el establecimiento comercial denominado LACOR departieron un rato con unos amigos transcurrido aproximadamente una hora los amigos de JHÓN HÉCTOR se fueron, quedaron aquellos tres solos, entonces se percatan que cuatro ciudadanos salieron del centro nocturno CASA BAR, entre los que se encontraban un teniente de nombre ALEXIS RODRÍGUEZ, que es conocido de JHÓN HÉCTOR, se pararon en la esquina frente a ellos, un poquito más debajo de la licorería, estos sujetos se pararon ahí porque en ese sitio estaba estacionado el carro en el que andaban, tratándose de un CORSA color CHAMPANG, en eso el Teniente ALEXIS RODRÍGUEZ saca a relucir una pistola 9mm, de color negra y empieza  a hacer detonaciones al aire, al ver lo que estaba sucediendo, HÉCTOR MANZANEDA, se dirige hasta donde estaban disparando cruzó la calle y llegó hasta el frente de estos sujetos y le dice al Teniente que dejara de disparar porque podría herir a alguien, el Teniente le contesta groseramente diciéndole que se fuera de ahí que eso no era problema de él, HÉCTOR MANZANEDA, regresa hasta donde estaban JHÓN y MARÍA FERNANDA, pero como JHÓN conoce al que estaba disparando, es decir, al Teniente ALEXIS RODRÍGUEZ, aquél decidió acercársele, cruza la calle y le pide a ALEXIS que se quedara tranquilo entonces ALEXIS le respondió quite a su primo de aquí ALEXIS mantenía la pistola mano (sic) y siempre lo apuntaba, es en este momento que, LATIF, quien acompañaba a ALEXIS RODRÍGUEZ le lanza un vaso de vidrio a HÉCTOR MANZANEDA y se lo pega por la cabeza, al Teniente ALEXIS aprovechándose de la situación creada, LATIF vuelve a accionar su arma de fuego pero esta vez le apunta a las piernas JHÓN HÉCTOR, el disparo dio en el piso, lo rozó pero como HÉCTOR MANZANEDA, estaba justo detrás de JHÓN HÉCTOR, hacia el lado izquierdo proyectil impactó en abdomen de MANZANEDA, JHÓN HÉCTOR, se retira hacia la derecha y ve que otro de los sujetos que también acompañaba al Teniente RODRÍGUEZ, se viene con un arma blanca a agredirlo, JHÓN HÉCTOR lo toma de las muñecas para defenderse, y evita que lo hiera, le propina un puntapié y lo empuja hacia el carro, a su vez se percata que el teniente ALEXIS, le está apuntando con la pistola y él dice “chamo no me mate”, ALEXIS RODRÍGUEZ, le grita tírate al piso sino te mato, JHÓN HÉCTOR ante tal amenaza y presa de nervios, se tiró al piso voltea y ve a HÉCTOR MANZANEDA, éste gimiendo le señala primo estoy herido, coloca las manos en su abdomen y empieza a caer y es en ese momento que el sujeto que tenía el arma blanca se va hacía donde está HÉCTOR MANZANEDA, herido, y JHÓN HÉCTOR, ve que este sujeto corta a HÉCTOR MANZANEDA en el cuello y en la cara, mientras esto sucedía ALEXIS RODRÍGUEZ, sirviéndose de su indefensión (sic) en la que encontraba HÉCTOR MANZANEDA, continúa  disparando contra la humanidad de este último, hiriéndolo en tres oportunidades más impactándole los proyectiles en la pierna izquierda, además del disparo que ya  había propinado en el abdomen, HÉCTOR MANZANEDA, yace en el piso gravemente herido sangrando, una vez culmina la agresión contra JHÓN HÉCTOR Y HÉCTOR MANZANEDA, el teniente LUIS CHACÓN, quien también es acompañante de ALEXIS RODRÍGUEZ, sale corriendo hasta su vehículo CORSA, se monta haciendo lo propio, LATIF SAAB, y el otro sujeto que cortó a MANZANEDA, por el cuello y la cara, cuyas características físicas son: Estatura baja como de treinta y pico de años, calvo, trigueño y tenía guayabera de color como crema, quien aún no se ha logrado identificar, el teniente LUIS CHÁCON enciende el carro y recoge al teniente ALEXIS RODRÍGUEZ, mientras éste gritaba nadie se mueva, siempre apuntando con su arma de fuego a sus víctimas, para luego huir del sitio sin importarles la gravedad de las lesiones ocasionadas a HÉCTOR MANZANEDA a consecuencia de los disparos realizados por ALEXIS RODRÍGUEZ.

JHÓN HÉCTOR de inmediato llamó a su primo NELSON USECHE, le contó lo sucedido, éste llegó al sitio y se trasladaron A HÉCTOR MANZANEDA, al Hospital Central, durante el trayecto al centro asistencial HÉCTOR MANZANEDA, sollozando suplicaba a JHÓN HÉCTOR  primo no me deje morir, no me deje morir, le prestaron atención médica, y como a las 10 de la mañana de ese mismo día, el primo de JHÓN HÉCTOR, ciudadano NELSON USECHE, teniente de la Guardia YAIR, maestro de la Guardia que es cuñado de NELSON USECHE, el ciudadano JHÓN MANZANEDA, Sargento del Ejército, el Comisario retirado de la DIRSOP, ARÍSTIDE CANCHICA y JHÓN HÉCTOR, se devolvieron al sitio donde ocurrió el hecho y como ellos tienen experiencia en el manejo de armas y tratamiento del sitio del suceso, colectaron varias conchas y varios proyectiles, buscaron bolsas de plástico y colocaron las evidencia y las consiguieron en el CICPC a los fines de que les fuera practicada las experticias correspondientes…”.

 

            El Tribunal de Primera Instancia en Función de Juicio No. 2 de la Circunscripción Judicial del Estado Táchira, estableció:

“…Observa esta Juzgadora que si bien es cierto, existe un reconocimiento médico legal realizado por el Doctor Carlos Camargo, y practicado al ciudadano Héctor Manzaneda, en donde se evidencia las lesiones sufridas por el mismo; también es cierto, que de las declaraciones de NELSON ANDERSON USECHE RUIZ, JHÓN ALEXANDER CANCHICA y JHAIR CAMARGO, quienes son sólo testigos referenciales del hecho y que recogieron las evidencias que se encontraban en el sitio del suceso, no puede evidenciarse por sí solo quien fue el autor o responsable penalmente de dichas lesiones.

Ello virtud de que no existe otro elemento probatorio, al cual este Tribunal le haya dado valor que concatenado a las declaraciones de estos ciudadanos, demuestren la responsabilidad penal del acusado ALEXIS JOSÉ RODRÍGUEZ CONTRERAS, ya que el testimonio de las propias víctimas fue desestimado por esta Juzgadora por ser contradictorio.

            Aunado a lo anterior, las declaraciones de los funcionarios IVÁN MORA, CARLOS ALBERTO CAMARGO MÉNDEZ, ROSA LISBETH MEDINA MEDINA, JUAN EDUARDO GARCÍA BECERRA, MARY ANGÉLICA GAVANTE ROMERO y BLANCA ZULAY NIÑO, no son suficientes por si solas para demostrar la responsabilidad penal del acusado, además de ello, de haber sido declarada nulidad absoluta de las experticias relacionadas con las evidencias colectadas por los ciudadanos NELSON USECHE, JHÓN CANCHICA Y JHAIR CAMARGO, por haberse violado la cadena de custodia.

            Lo que lleva a esta Sentenciadora a declarar inocente y en consecuencia a ABSOLVER al acusado ALEXIS JOSÉ RODRÍGUEZ  CONTRERAS, en el delito de LESIONES PERSONALES  INTENCIONALES GRAVES, previsto y sancionado en el artículo 415 del Código Penal, en perjuicio del ciudadano Héctor Manzaneda Canchica…”.                (…)

“…En lo que respecta al delito de USO INDEBIDO DE ARMA DE FUEGO, imputado al ciudadano ALEXIS JOSÉ RODRÍGUEZ CONTRERAS, previsto y sancionado en el artículo 281 del Código Penal, al respecto cabe señalar que dicha norma reza lo siguiente:…”.                                 

Jorge Rogers Longa Sosa en sus comentarios al Código Penal Venezolano señala: “Los ciudadanos autorizados por el Ejecutivo Nacional, conforme a las leyes y reglamentos, para el porte de armas sólo las podrán usar en caso de legítima defensa, la cual debe llenar los siguientes requisitos: “A. Agresión ilegítima por parte del que resulta ofendido por el hecho; B. Necesidad de medio empleado para impedirla o repelerla; C. Falta de provocación suficiente de parte del que pretenda haber obrado en defensa propia.  Se equipara a la legítima defensa el hecho con el cual el agente en el estado de incertidumbre, terror, traspasa los límites de la defensa (Código Penal Art. 65 Ord. 3°).

Los militares en servicio, los funcionarios de policía, los Resguardos de Aduanas y demás empleados públicos autorizados a portar armas sólo podrán hacer uso de ellas en caso de legítima defensa y en resguardo del orden público se fuere (sic) de su competencia…”.

(…)

“…Con respecto a este hecho punible, esta Juzgadora considera que al determinar que no quedó  probada la responsabilidad penal por parte del acusado Alexis Rodríguez en la comisión del delito de LESIONES PERSONALES INTENCIONALES GRAVES, tampoco ha quedado probado que este ciudadano haya hecho uso indebido del arma de fuego, ya que no existe prueba alguna  que demuestre que el mismo usó indebidamente su arma de fuego en contra del ciudadano Héctor Manzaneda Canchica, ya que las pruebas relacionadas con las evidencias, como ya se dijo fueron declarada nulas por esta sentenciadora, por una parte.

Por otra parte, no quedó demostrado que el referido ciudadano hubiese accionado su arma de fuego contra la humanidad de las víctimas, ya que el Ministerio Público no demostró en el debate del juicio oral, por lo menos que la bala que hirió a la víctima proviniera del arma de fuego que portaba el Teniente Rodríguez; y si bien es cierto, existe una experticia practicada a un arma de fuego, la misma sólo demuestra a esta Juzgadora que dicha arma se encontraba en buen funcionamiento, pero no demuestra a quien pertenece y si la misma fue la que ocasionó las heridas de las víctimas de autos.

En base al razonamiento anterior, se debe declarar inocente y en consecuencia absolver al ciudadano ALEXIS JOSÉ RODRÍGUEZ CONTRERAS de la comisión del delito de USO INDEBIDO DE ARMA DE FUEGO, previsto y sancionado en el artículo 281 del Código Penal. Y así se decide…”.                                                                  (…)

“…Por último, en lo que se refiere al delito de LESIONES PERSONALES INTENCIONALES LEVES, previsto y sancionado en el artículo 417 del Código Penal, en perjuicio de Jhón Díaz Useche, imputado al co-acusado ALEXIS RODRÍGUEZ CONTRERAS, esta juzgadora hace las siguientes consideraciones:…”.                                                      

(…)

“…Observa esta Juzgadora que si bien es cierto, existe un reconocimiento médico legal realizado por el Doctor Iván Mora, y practicado al ciudadano JHÓN DÍAZ, en donde se evidencia las lesiones sufridas por el mismo; también es cierto, que de las declaraciones de NELSON ANDERSON USECHE RUIZ, JHÓN ALEXANDER CANCHICA y JHAIR CAMARGO, quienes son solo testigos referenciales del hecho y que recogieron las evidencias que se encontraban en el sitio del suceso, no puede evidenciarse por sí solo quien fue el autor o responsable penalmente de dichas lesiones.

Ello virtud de que no existe otro elemento probatorio, al cual este Tribunal le haya dado valor que concatenado a las declaraciones de estos ciudadanos, demuestren la responsabilidad penal del acusado  ALEXIS JOSÉ RODRÍGUEZ CONTRERAS, ya que el testimonio de las propias víctimas fue desestimado por esta Juzgadora por ser contradictorio.

Aunado a lo anterior, las declaraciones de los funcionarios IVÁN MORA, CARLOS ALBERTO CAMARGO MÉNDEZ, ROSA LISBETH MEDINA MEDINA, JUAN EDUARDO GARCÍA BECERRA, MARY ANGÉLICA GAVANTE ROMERO y BLANCA ZULAY NIÑO, no son suficientes por si solas  para demostrar la responsabilidad penal del acusado, además de ello, de haber sido declarada nulidad absoluta de las experticias relacionadas con las evidencias colectadas por los ciudadanos NELSON USECHE, JHÓN ALEXANDER CANCHICA y JHAIR CAMARGO, por haberse violado la cadena de custodia.

Lo que lleva a esta Sentenciadora a declarar INOCENTE y en consecuencia ABSOLVER al acusado ALEXIS JOSÉ RODRÍGUEZ CONTRERAS, en el delito de LESIONES PERSONALES INTENCIONALES LEVES, previsto y sancionado en el artículo 417 del Código Penal, en perjuicio del ciudadano Jhón Díaz…”.                                       

(…)

“…En cuanto a los co-acusados LUIS RODOLFO CHACÓN HERNÁNDEZLATIF JAHYDAR SAAB VIVAS, el Ministerio Público les imputa  los DELITOS DE LESIONES PERSONALES INTENCIONALES GRAVES, previsto y sancionado en el artículo 415 del Código Penal, en concordancia con el artículo 84 ordinales 1 y 3 eiusdem, en perjuicio del ciudadano Héctor Manzaneda Canchica y LESIONES PERSONALES INTENCIONALES LEVES, previsto y sancionado en el artículo 417 del Código Penal, en concordancia con el artículo 84 ordinales 1 y 3 eiusdem, en perjuicio del ciudadano Jhón Díaz Useche, siendo su participación la de CÓMPLICES NO NECESARIOS.                                            

(…)

“…Ahora bien en lo que respecta a la responsabilidad penal del coacusado LUIS RODOLFO CHACÓN HERNÁNDEZ, en la comisión del DELITO DE LESIONES PERSONALES INTENCIONALES GRAVES, previsto y sancionado en el artículo 415 del Código Penal, en concordancia con el artículo 84 ordinales 1 y 3 eiusdem, en perjuicio del ciudadano Héctor Manzaneda Canchica, esta juzgadora debe necesariamente hacer la misma consideración que hizo con respecto al ciudadano Alexis Rodríguez, cuando se pasó a establecer en esta sentencia la responsabilidad penal del mismo.

En efecto, esta Juzgadora observó que si bien es cierto, existe un reconocimiento médico legal realizado por el doctor Carlos Camargo,  y prácticamente (sic) al ciudadano Héctor Manzaneda, en donde se evidencia las lesiones sufridas por el mismo; también es cierto, que de las declaraciones de NELSON ANDERSON USECHE RUIZ, JHÓN ALEXANDER CANCHICA y JAHIR CAMARGO, quienes son solo testigos referenciales del hecho y que recogieron las evidencias que se encontraban en el sitio del suceso, no puede evidenciarse por sí solo quien fue el autor responsable penalmente de dichas lesiones.

Ello virtud de que no existe otro elemento probatorio, al cual este Tribunal le haya dado valor que concatenado a las declaraciones de estos ciudadanos, demuestren la responsabilidad penal del acusado LUIS RODOLFO CHACÓN HERNÁNDEZ, ya que el testimonio de las propias víctimas fue desestimado por esta Juzgadora por ser contradictorio.

Aunado a lo anterior, las declaraciones de los funcionarios IVÁN MORA, CARLOS ALBERTO CAMARGO MÉNDEZ, ROSA LISBETH MEDINA MEDINA, JUAN EDUARDO GARCÍA BECERRA, MARY ANGÉLICA CAVANTE ROMERO y BLANCA ZULAY NIÑO, no son suficientes por si solas para demostrar la responsabilidad penal del acusado, además de ello, de haber sido declarada nulidad absoluta de las experticias relacionadas con las evidencias colectadas por los ciudadanos NELSON USECHE, JHÓN CANCHICA y JHAIR CAMARGO,  por haberse violado la cadena de custodia.

Por último, considera esta Juzgadora que el Ministerio Público tampoco demostró en el juicio oral que hubiese existido un acuerdo o concierto previo entre los coacusados para lesionar a la víctima, lo que conllevó a que fuese el propio Representante Fiscal, como parte de buena fe en el proceso que solicitara la sentencia absolutoria para el acusado Luis Chacón.

Lo que lleva a esta Sentenciadora a ABSOLVER al acusado LUIS RODOLFO CHACÓN HERNÁNDEZ, en la comisión del delito de LESIONES PERSONALES INTENCIONALES GRAVES, previsto y sancionado en el artículo 415 del Código Penal, en perjuicio del ciudadano Héctor Manzaneda Cánchica.

También le imputan al acusado LUIS RODOLFO CHACÓN HERNÁNDEZ,  la comisión del delito de LESIONES PERSONALES INTENCIONALES LEVES, previsto y sancionado en el artículo 417 del Código Penal, en concordancia con el artículo 84 ordinales 1 y 3 eiusdem, en perjuicio del ciudadano Jhón Díaz Useche.  Siendo su participación la de cómplice no necesario.

Con respecto a la responsabilidad penal que pudiera tener este coacusado en la comisión de este hecho punible, esta juzgadora debe necesariamente hacer la misma consideración que hizo con respecto al ciudadano Alexis Rodríguez, cuando se pasó a establecer en esta sentencia la responsabilidad penal del mismo.

Observa esta Juzgadora que si bien es cierto, existe un reconocimiento médico legal realizado por el doctor Iván Mora, y practicado al ciudadano JHÓN DÍAZ, en donde se evidencia las lesiones sufridas por el mismo; también es cierto, que de las declaraciones de NELSON ANDERSON USECHE RUIZ, JHÓN ALEXANDER CANCHICA y JHAIR CAMARGO, quienes son solo testigos referenciales de hecho y que recogieron las evidencias que se encontraban en el sitio del suceso, no puede evidenciarse por sí solo quien fue el autor o responsable penalmente de dichas lesiones.

Ello virtud de que no existe otro elemento probatorio, al cual este Tribunal le haya dado valor que concatenado a las declaraciones de estos ciudadanos, demuestren la responsabilidad penal del acusado LUIS RODOLFO CHACÓN HERNÁNDEZ, ya que el testimonio de las propias víctimas fue desestimado por esta Juzgadora por ser contradictorio.

Aunado a lo anterior, las declaraciones de los funcionarios IVÁN MORA, CARLOS ALBERTO CAMARGO MÉNDEZ, ROSA LISBETH MEDINA MEDINA, JUAN EDUARDO GARCÍA BECERRA, MARY ANGÉLICA GAVANTE ROMERO y BLANCA ZULAY NIÑO, no son suficientes por si solas para demostrar la responsabilidad penal del acusado, además de ello, de haber sido declarada nulidad absoluta de las experticias relacionadas con las evidencias colectadas por los ciudadanos NELSON USECHE, JHÓN CANCHICA Y JHAIR CAMARGO, por haberse violado la cadena de custodia.

Por último, considera esta Juzgadora      que el Ministerio Público tampoco demostró en el juicio oral que hubiese existido un acuerdo o concierto previo entre los coacusados para lesionar a la víctima, lo que conllevó a que fuese el propio Representante Fiscal, como parte de buena fe en el proceso que solicitara la sentencia absolutoria para el acusado Luis Chacón.

            Lo que lleva a esta Sentenciadora a declarar inocente y en consecuencia a ABSOLVER al acusado LUIS RODOLFO CHACÓN HERNÁNDEZ, de la comisión del delito de LESIONES PERSONALES INTENCIONALES LEVES, previsto y sancionado en el artículo 417 del Código Penal, en perjuicio del ciudadano Jhón Díaz.

También el Ministerio Público le imputa al ciudadano LATIF JAHYDAR SAAB VIVAS la comisión del DELITO DE LESIONES PERSONALES INTENCIONALES GRAVES, previsto y sancionado en el artículo 415 del Código Penal, en concordancia con el artículo 84 ordinales 1 y 3 eiusdem, en perjuicio del ciudadano Héctor Manzaneda Canchica, siendo su participación la de cómplice no necesario.  Esta juzgadora debe necesariamente hacer la misma consideración que hizo con respecto al ciudadano Alexis Rodríguez, cuando se pasó a establecer en esta sentencia la responsabilidad penal del mismo.

En efecto, esta Juzgadora observó que si bien es cierto, existe un reconocimiento médico legal realizado por el Doctor Carlos Camargo, y prácticamente al ciudadano Héctor Manzaneda, en donde se evidencia las lesiones sufridas por el mismo; también es cierto, que de las declaraciones  de NELSON ANDERSON USECHE RUIZ, JHÓN ALEXANDER CANCHICA y JHAIR CAMARGO, quienes son solo testigos referenciales del hecho y que recogieron las evidencias que se encontraban en el sitio del suceso, no puede evidenciarse por sí solo quien fue el autor o responsable penalmente de dichas lesiones.

Ello virtud de que no existe otro elemento probatorio, al cual este Tribunal le haya dado valor que concatenado a las declaraciones de estos ciudadanos, demuestren la responsabilidad penal del acusado LATIF SAAB VIVAS, ya que el testimonio de las propias víctimas fue desestimado por esta Juzgadora por contradictorio.

Aunado a lo anterior, las declaraciones de los funcionarios IVAN MORA, CARLOS ALBERTO CAMARGO MÉNDEZ, ROSA LISBETH MEDINA MEDINA, JUAN EDUARDO GARCÍA BECERRA, MARY ANGÉLICA GAVANTE ROMERO y BLANCA ZULAY NIÑO, no son suficientes por si solas para demostrar la responsabilidad penal del acusado, además de ello, de haber sido declarada nulidad absoluta de las experticias relacionadas con las evidencias colectadas por los ciudadanos NELSON USECHE, JHÓN CANCHICA y JHAIR CAMARGO, por haberse violado la cadena de custodia.

Por último, considera esta Juzgadora que el Ministerio Público tampoco demostró en el juicio oral que hubiese existido un acuerdo o concierto previo entre los coacusados para lesionar a la víctima, lo que conllevó a que fuese el propio Representante Fiscal, como parte de buena fe en el proceso que solicitara la sentencia absolutoria para el acusado Luis Chacón.

Lo que lleva a esta Sentenciadora a declarar INOCENTE y en consecuencia a ABSOLVER al acusado LATIF SAAB VIVAS, en la comisión del delito de LESIONES PERSONALES INTENCIONALES GRAVES, previsto y sancionado en el artículo 415 del Código Penal, en perjuicio del ciudadano Héctor Manzaneda Canchica.

También le imputan al acusado LATIF SAAB VIVAS, la comisión del delito de LESIONES PERSONALES INTENCIONALES LEVES, previsto y sancionado en el artículo 417 del Código Penal, en concordancia con el artículo 84 ordinales 1 y 3 eiusdem, en perjuicio del ciudadano Jhón Díaz Useche, siendo su participación la de Cómplice No  Necesario.

Con respecto a la responsabilidad penal que pudiera tener este coacusado en la comisión de este hecho punible, esta juzgadora debe necesariamente hacer la misma consideración que hizo con respecto al ciudadano Alexis Rodríguez, cuando se pasó a establecer en esta sentencia la responsabilidad penal de mismo.    

Observa esta Juzgadora que si bien es cierto, existe un reconocimiento médico legal realizado por el doctor Iván Mora y practicado al ciudadano JHÓN DÍAZ, en donde se evidencia las lesiones sufridas por el mismo; también es cierto, que de las declaraciones de NELSON ANDERSON USECHE RUIZ, JHÓN ALEXANDER CÁNCHICA y JHAIR CAMARGO, quienes son solo testigos referenciales del hecho y que recogieron las evidencias que se encontraban en el sitio del suceso, no puede evidenciarse por si solo quien fue el autor o responsable penalmente de dichas lesiones.

Ello virtud de que no existe otro elemento probatorio, al cual este Tribunal le haya dado valor que concatenado a las declaraciones  de estos ciudadanos, demuestren la responsabilidad penal del acusado LATIF SAAB VIVAS, ya que el testimonio de las propias víctimas fue desestimado por esta Juzgadora por ser contradictorio.

Aunado a lo anterior, las declaraciones de los funcionarios IVÁN MORA, CARLOS ALBERTO CAMARGO MÉNDEZ, ROSA LISBETH  MEDINA MEDINA, JUAN EDUARDO GARCÍA BECERRA, MARY ANGÉLICA GAVANTE ROMERO y BLANCA ZULAY NIÑO, no son suficientes por si solas para demostrar la responsabilidad penal del acusado, además de ello, de haber sido declarada nulidad absoluta de las experticias relacionadas con las evidencias colectadas por los ciudadanos NELSON USECHE, JHÓN CANCHICA y JHAIR CAMARGO, por haberse violado la cadena de custodia.

Por último considera esta Juzgadora que el Ministerio Público tampoco demostró en el juicio oral que hubiese existido un acuerdo o concierto previo entre los coacusados para lesionar a la víctima, lo que conllevó a que fuese el propio Representante Fiscal, como parte de buena fe en el proceso que solicitara la sentencia absolutoria para el acusado Luis Chacón.

Lo que lleva a esta Sentenciadora a declarar inocente y en consecuencia a ABSOLVER  al acusado LATIF SAAB VIVAS, de la comisión del delito de LESIONES PERSONALES INTENCIONALES LEVES, previsto y sancionado en el artículo 417 del Código Penal, en perjuicio del ciudadano Jhón Díaz.  Y así se decide…”.

 

RECURSO DE CASACIÓN INTERPUESTO POR EL CIUDADANO HÉCTOR ADENNIS MANZANEDA CANCHICA, EN SU CONDICIÓN DE VÍCTIMA.

Con fundamento en el artículo 460 del Código Orgánico Procesal Penal, denuncia el recurrente la falta de aplicación de los artículos 26, 30, 257 y 334 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y de los artículos 12, 13, 16, 22 y 23 del Código Orgánico Procesal Penal.  En tal sentido expresa:

“…Ciudadanos miembros del Tribunal Supremo de Justicia, Sala de Casación Penal, en el presente caso, encontramos que con la Sentencia emitida por el Juzgado de Juicio, se viola el mandato constitucional que resguarda el artículo 26 de la carta magna, en lo referente a “…la justicia gratuita, accesible, imparcial, idónea, transparente, autónoma, independiente, responsable, equitativa y expedita, sin dilaciones indebidas, sin formalismo y reposiciones inútiles.” (SUBRAYADO A MI FAVOR).

En el mismo sentido, se vulneró lo dispuesto en el artículo 30 de la Constitución, que regula: “…El estado protegerá a las víctimas de delitos comunes y procurará que los culpables reparen los daños causados. (SUBRAYADO A MI FAVOR).

Así mismo, lo dispuesto en el artículo 257 de dicha norma supra legal que establece: “El proceso constituye un instrumento fundamental para la realización de la justicia.  Las leyes procesales establecerán la simplificación, uniformidad y eficacia de los trámites y adoptarán un procedimiento breve, oral y público.  No se sacrificará la justicia por la omisión de formalidades no esenciales”. (SUBRAYADO A MI FAVOR).

Y con base al artículo 334 de rango constitucional que refiere en su encabezamiento: “Todos los jueces y juezas de la República, en el ámbito de sus competencias y conforme a lo previsto en esta Constitución y en la ley, están en la obligación de asegurar la integridad de esta Constitución…”.

Con base a los artículos constitucionales referidos, se evidencia que la Corte de Apelaciones no revisó la Decisión de Primera Instancia  a efectos del resguardo de la TUTELA JUDICIAL EFECTIVA, buscando la aplicación de esa justicia que debe caracterizar el proceso venezolano, comportando la NO reparación del daño causado en mi perjuicio en el presente caso y menos aún que sus responsables respondieran ante la Ley, alterando así el fundamento del proceso para aplicar JUSTICIA, vulnerando la integridad de la constitución.

Así encontramos que la Juez de Primera Instancia en funciones de Juicio al emitir su Sentencia, lo hace de una manera contradictoria al valorar las pruebas debatidas en Juicio, hecho este que comporta la violación del principio procesal de la Defensa e igualdad de las partes, establecido en el artículo 12 del Código Orgánico Procesal Penal, pues la Juez vulneró lo dispuesto en el último aparte de esta norma, cuando el último día del Juicio Oral y Público, llegó al área de acceso al Circuito Judicial Penal de este Municipio y Estado, en compañía y muy sonriente de los Defensores de los Imputados, sin percatarse que como víctima, me encontraba entre el público que esperaba para ser llamados a los actos convocados, vulnerando así mi derecho a la defensa como víctima, pues con este actuar, entiendo el por qué de la decisión, ya que ella perdió su imparcialidad y objetividad, pues NO debió compartir ningún momento, ni siquiera el de llegada a esa área con los defensores de los acusados del caso, hecho que en el momento me sorprendió, pero creía en la aplicación de Justicia y en la rectitud de la Juez, creía que por su conducta recia en las audiencias anteriores, mantendría la imparcialidad y aplicaría Justicia.

            Y continuó:

“…Es así como se observa que en la Sentencia, esa Juez de  Primera Instancia en funciones de Juicio aún cuando da por acreditados los hechos debatidos y acaecidos en fecha 19 de Diciembre del 2005 en las inmediaciones de la Plaza Los Mangos, al otro extremo del local Casa Bar en Barrio Obrero de esta ciudad, de donde salí lesionado gravemente a consecuencia del actuar del Teniente Alexis José Rodríguez Contreras, quien accionó el arma de fuego que tenía en su poder, contra mi humanidad, sólo por haberle pedido que fuera prudente y guardara dicha arma, afectando mi integridad pues estuve convaleciente por un largo tiempo, hoy en día tengo cicatrices en mi cuerpo y hasta guardo en el mismo un proyectil que no pudo ser extraído y sin embargo, la Juez, acreditó heridas que nunca indiqué me hubieren causado en ese hecho, como fue el estimar una herida de un brazo, evidenciándose así, que no apreció el video del juicio, sino se limitó a leer la transcripción de la Secretaria, quien como ser humano puede haber entendido otra cosa y fue eso lo que quedó en actas, afectando así la Finalidad del Proceso que busca establecer la verdad.

En el mismo orden de ideas, valoró las pruebas a su capricho, sin atender a lo que ordena la norma procesal de hacerlo con base a las reglas de la lógica, la sana crítica y las máximas de experiencia, solo vulnerando la reparación del daño y en concreto la aplicación de JUSTICIA…”.      (…)

“…De lo transcrito, se observa que la Juez de Juicio, destacó la herida en el brazo y nunca lo dije, eso lo comprueba el video de Juicio Oral y Público, pero la más sorprendente es que desconoce  las heridas que enseñé y que coinciden con las reflejadas por el médico forense en su Informe  Médico Legal.  Además de que considera al cuarto sujeto, del que dije que nunca se logró identificar, como el Teniente Chacón de quien dije que no me agredió, pero fue quien sacó a los agresores del sitio.  A su criterio consideró que me contradije en la posición que señalé me encontraba, con respecto a Jhón Héctor, la otra víctima y al agresor que disparó, con base a esto último, NO ES LÓGICO, analizar la posición en el sitio, sólo desde un ángulo, pues cada quien lo va a referir desde su propia óptica y de no haber sido como se señaló, como se explica la herida en el abdomen en el lado izquierdo.

Por otro lado, desechó mi testimonio, al decir que hay contradicción en la hora que señalé como la aproximada en la que salieron mis agresores del local Casa Bar,  pero resulta que no iba a ser preciso en esa hora, ya que no estaba pendiente del reloj, pues estaba compartiendo con unos amigos y no en la espera de mis agresores, para que me causaran el daño que me hicieron, pero, sin embargo la testigo Trinidad Biuney Pimiento, señaló que salió de Casa Bar, aproximadamente a las 4:30 ó 5:00 de la mañana, coincidiendo esta hora aproximadamente con la que dije como la hora en que salieron los agresores de ese mismo lugar; yo estaba en el sector con mis amigos, desde las 2:00 de la madrugada aproximadamente, pero esa declaración no la estimó, no valoró la Juez.

Es así como llama la atención, que al analizar la versión del testigo Robert Alexander Santos Bastidas, la compara con la versión de la testigo Trinidad Biuney Pimiento, aún cuando tampoco la valora.

En este sentido, sorprende también que aún cuando la Juez valoró el dicho del Médico Forense Carlos Alberto Camargo Méndez, se fundamenta en el mismo, para no valorar el dicho de las víctimas.

Así las cosas, es evidente la contradicción en la valoración de las pruebas que hizo la Juez de Juicio, pues sólo con un supuesto que ella y la Secretaria me acreditaron al transcribir eso en el acta, como lo fue la herida en un brazo, que nunca mencioné, desaplicó la Justicia, no mantuvo la equidad del acto, pues no analizó el video, que recogió todo el trayecto del juicio, medio este que era el idóneo para verificar lo actuado en ese Juicio oral y público, pues de haberlo visto, para resguardar su falta de inmediación, otra hubiera sido la sentencia, siempre buscando la aplicación de Justicia.

En este aspecto y con base a la vulneración de la TUTELA JUDICIAL EFECTIVA que he venido alegando, pido a mi favor el criterio que sustenta el máximo Tribunal de la República en fecha 9 de mayo del 2006, que resguarda mi derecho a la víctima y que resguarda con base al artículo 25.1 de la Convención Americana de Derechos Humanos, que tiene como contenido básico el derecho a acceder a los tribunales sin discriminación alguna, el derecho a incoar e intervenir en un proceso, el derecho a obtener una sentencia motivada, el derecho a la utilización de los recursos y sobre  todo el derecho a que la sentencia se ejecute, de lo que se concluye, bajo estas premisas, que el ejercicio y la vigencia del derecho a la tutela judicial efectiva persigue evitar impunidad y reparar el daño ocasionado a la víctima.

Tampoco entiendo, como la Juez desestima el testimonio mío, como víctima, si el mismo acusado Alexis Rodríguez al declarar al final del Juicio, señaló que accionó el arma en su defensa…”.

 

            La Sala para decidir observa:

En la presente denuncia,  el recurrente  atribuye al Tribunal de Juicio la falta de aplicación de los artículos 26, 30, 257 y 334 de la Constitución y de los artículos 12, 13, 16, 22 y 23 del Código Orgánico Procesal Penal.

El recurso de casación se ejerce contra las sentencias dictadas por las Cortes de Apelaciones y no contra las sentencias dictadas por los tribunales de juicio.

            Por otra parte, las normas denunciadas como infringidas no son censurables aisladamente en casación, pues son disposiciones constitucionales y legales que contienen garantías y normas rectoras que debe respetar y seguir todo juez dentro de sus funciones.

Al respecto ha dicho la doctrina, que no  se puede denunciar de manera aislada  las normas constitucionales ni las normas rectoras del proceso penal, en razón de que dichos textos sólo contienen formulaciones abstractas y generales que la Constitución y la ley señalan al juez para el recto cumplimiento de su función decisoria.  Dada pues la naturaleza genérica de dichos artículos, la denuncia de éstos debe ser adminiculada con la del precepto particular y concreto que el Juzgador hubiera violado, al apartarse de los aludidos principios constitucionales y legales.

           

Por cuanto la denuncia en estudio carece de la debida fundamentación, la Sala la desestima declarándola MANIFIESTAMENTE INFUNDADA, de conformidad con el artículo 465 del Código Orgánico Procesal Penal.  Así se decide.

 

DECISIÓN

 

            Por las razones expuestas, este Tribunal Supremo de Justicia, en Sala de Casación Penal, Administrando Justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley,  DECLARA DESESTIMADO POR MANIFIESTAMENTE INFUNDADO el recurso de casación interpuesto por el ciudadano HÉCTOR ADENNIS MANZANEDA CANCHICA.

 

            Publíquese, regístrese y bájese el expediente.

Dada, firmada  y  sellada en el Salón de Audiencia del Tribunal Supremo de  Justicia, en    Sala de    Casación Penal,    en Caracas a los    29    días del mes de   enero     de dos mil nueve.    Años:   198°  de la Independencia   y  149°  de la Federación.

 

La Magistrada Presidenta,

 

Deyanira Nieves Bastidas

 

 

El Magistrado Vicepresidente,           La Magistrada Ponente,

 

Eladio Aponte Aponte                      Blanca Rosa Mármol de León

 

El Magistrado,                                   La Magistrada,

 

Héctor Coronado Flores                      Miriam Morandy Mijares

 

La Secretaria,

 

Gladys Hernández González

 

 

 

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Exp.-08-0452