MAGISTRADO PONENTE Dr. RAFAEL PÉREZ PERDOMO

 

La Sala N° 1 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Carabobo, integrada por los Jueces María Arellano Belandría (ponente), Laudelina Garrido Aponte y Octavio Ulises Leal Barrios, en fecha 7 de enero de 2003, declaró parcialmente con lugar el recurso de apelación propuesto por la defensa del acusado Ramón Gustavo Yánez Saavedra, venezolano, comerciante y con cédula de identidad Nº 7.106.728, contra la decisión del Juzgado Sexto de Control del mismo Circuito Judicial que, en el auto de apertura a juicio contra el nombrado acusado por el delito de homicidio calificado (artículo 408, ordinal 3°, letra “A”, del Código Penal), admitió la querella presentada por la ciudadana Leomir Claret Fracachán Santaella, en su carácter de víctima. La citada Corte de Apelaciones reformó la referida decisión declarando inadmisible, por extemporánea, la acusación propuesta por la víctima.

 

Los hechos, por los cuales se sigue el presente juicio, son los siguientes: El día 11 de abril de 2002, siendo aproximadamente las 2:00 p.m, en la casa N° 195-A, situada en la calle N° 111-A, Urbanización El Naranjal, Municipio Naguanagua del Estado Carabobo, el ciudadano Ramón Gustavo Yánez Saavedra, con un cuchillo de cocina, le efectuó varias heridas en el cuerpo a sus menores hijos Gustavo Eloy Yánez Fracachán y Javier Enrique Yánez Fracachán, causándoles la muerte.

 

Contra el referido fallo, los abogados Tomás Humberto Páez y Héctor Miguel Torres Ortiz, inscritos en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo los Nros. 40.480 y 56.379, apoderados judiciales de la víctima, antes identificada, al amparo del artículo 447, numeral 3, del Código Orgánico Procesal Penal, propusieron “recurso de apelación”. Señalan que la recurrida no debió declarar inadmisible la acusación de la víctima, por cuanto, de conformidad con el artículo 331 eiusdem, el auto de apertura a juicio es inapelable.

 

La Corte de Apelaciones emplazó a la Fiscal Vigésima Segunda del Ministerio Público y a la defensa para la contestación del recurso de apelación propuesto. En dicha oportunidad, defensores del acusado, solicitaron la desestimación del mismo, por inadmisible, por cuanto dicho fallo no es apelable.

En fecha 10 de marzo de 2003, se recibió el expediente en el Tribunal Supremo de Justicia, se dio cuenta en Sala de Casación Penal y correspondió la ponencia al Magistrado Doctor Rafael Pérez Perdomo quien, con tal carácter, suscribe el presente fallo.

 

Cumplidos los trámites procedimentales del caso, esta Sala pasa a pronunciarse acerca de la admisibilidad o desestimación del recurso, lo cual hace en los siguientes términos:

 

En el presente caso, los recurrentes, con fundamento en el artículo 447, numeral 2, del Código Orgánico Procesal Penal (apelación de autos), pretenden impugnar, mediante el recurso de apelación, la decisión dictada por la Sala N° 1 de la Corte de Apelaciones que, al conocer de la apelación interpuesta por la defensa contra la admisión de la querella presentada por la víctima, declaró inadmisible, por extemporánea, dicha querella. Tal decisión de la Corte de Apelaciones, no puede ser impugnada mediante un nuevo recurso de apelación, ni es recurrible en casación, conforme a las previsiones del artículo 459 del Código Orgánico Procesal Penal.

 

No obstante, esta Sala, revisados los autos, observa que existe un vicio que hace procedente la nulidad de la sentencia y, respecto al cual, pasa a pronunciarse en los términos siguientes:

 

El Juzgado Sexto de Control del Circuito Judicial Penal del Estado Carabobo, en la audiencia preliminar, admitió la acusación propuesta por el Ministerio Público y, en consecuencia, ordenó la apertura del juicio oral y público, contra el acusado Ramón Gustavo Yánez Saavedra, por el delito de homicidio calificado. En dicho acto, admitió la querella presentada por la víctima, por el mismo delito.

 

Contra la admisión de la querella de la víctima, propuso recurso de apelación la defensa el acusado, por cuanto, en su criterio, dicha querella fue interpuesta extemporáneamente. En tal sentido expresa que la misma fue presentada veintinueve días después de haber sido notificada la víctima, o sea, según su criterio, fuera del lapso previsto en el artículo 327 del Código Orgánico Procesal Penal. No obstante, reconoce la defensa que la víctima solicitó el diferimiento de la audiencia preliminar, el cual fue acordado por el tribunal de control, fijando dicha audiencia para el día 21 de agosto de 2002 y la víctima presentó su querella el día 16 del mismo mes y año. Cabe señalar, que la referida audiencia, finalmente, se realizó, por otros diferimientos, el día 25 de octubre de 2002.

 

La Corte de Apelaciones, al conocer de la apelación propuesta por la defensa, declaró con lugar dicho recurso y desestimó la querella presentada por la víctima, por extemporánea.

 

Ahora bien, el artículo 447 del Código Orgánico Procesal Penal, enumera los autos contra los cuales procede el recurso de apelación y entre los mismos no se encuentran aquellos que admitan la querella o la acusación privada de la víctima. Sólo son apelables las decisiones que desestimen dicha querella o acusación.  Por consiguiente, la decisión del Juez de Control que admitió la querella presentada por los apoderados judiciales de la víctima, ciudadana Leomir Claret Fracachán Santaella, no era susceptible de ser impugnada mediante el recurso de apelación.

 

Infringió, pues, la recurrida el artículo 447 del Código Orgánico Procesal Penal, razón por la cual la Sala anula el fallo dictado por la Corte de Apelaciones, en fecha 7 de enero de 2003, que declaró inadmisible, por extemporánea, la querella propuesta por la víctima. En consecuencia, queda vigente la decisión del Juzgado Sexto de Control que admitió dicha querella.  Así se declara.

 

 

 

 

DECISION

 

Por las razones antes expuestas, este Tribunal Supremo de Justicia, en Sala de Casación Penal, administrando Justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, anula el fallo dictado por la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Carabobo, de fecha 7 de enero de 2003, que declaró inadmisible, por extemporánea, la querella propuesta por los apoderados judiciales de la víctima, ciudadana Leomir Claret Fracachán Santaella. En consecuencia, queda vigente la decisión del Juzgado Sexto de Control del mismo Circuito Judicial, que admitió dicha querella.

 

Publíquese, regístrese y bájese el expediente.

 

 

            Dada, firmada y sellada en el Salón de Audiencias del Tribunal Supremo de Justicia, en Sala de Casación Penal en Caracas, a los diecinueve (19) días del mes de noviembre del año 2003. Años 193º de la Independencia y 144º de la Federación.

 

El Presidente de la Sala (E),

 

RAFAEL PÉREZ PERDOMO

PONENTE

La  Vicepresidenta (E),

 

BLANCA ROSA MÁRMOL de LEÓN

El Magistrado Suplente,

 

JULIO ELÍAS MAYAUDÓN

La Secretaria,

 

LINDA MONROY DE DÍAZ.

 

RPP/mj

Exp.Nº C-2003-0085

 

VOTO SALVADO

 

            Quien suscribe, Blanca Rosa Mármol de León, Magistrada de la Sala de Casación Penal del Tribunal Supremo de Justicia, salva su voto en la presente decisión, en base a las razones siguientes:

 

La decisión por la cual hoy salvo el voto, señala que el recurso de casación interpuesto por los apoderados judiciales de la víctima, en contra de la decisión dictada por la Sala Uno de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del Estado Carabobo, no es recurrible en casación, en virtud de que “...En el presente caso, los recurrentes, con fundamento en el artículo 447, numeral 2, del Código Orgánico Procesal Penal (apelación de autos), pretenden impugnar, mediante el recurso de apelación, la decisión dictada por la Sala Nº 1 de la Corte de Apelaciones que, al conocer de la apelación interpuesta por la defensa contra la admisión de la querella presentada por la víctima, declaró inadmisible, por extemporánea, dicha querella...”.

 

No obstante tal pronunciamiento, esta Sala, por mayoría, al revisar las actas insertas a los autos, señaló que había detectado un vicio, lo cual la conllevó, a anular el fallo dictado por la Corte de Apelaciones, de fecha 07 de enero de 2003, dejando en consecuencia vigente la decisión del Juzgado Sexto de Control que admitió la querella propuesta por la víctima.

 

Al respecto, he de observar, que ha sido mi criterio reiterado que la nulidad de oficio no puede proceder nunca en perjuicio del imputado, toda vez que en su origen, (CEC) así se establecía, haciéndose la aplicación en la actualidad por  vía de excepción y solo, estrictamente en beneficio del imputado.

 

En efecto, el artículo 459 del Código del Código Orgánico Procesal Penal, señala contra cuáles decisiones puede ejercerse el recurso de casación, impidiendo así que cualquier decisión que no sea de las señaladas en la norma en cuestión,  sea conocida a través del presente recurso.

 

Ello, obviamente, es un requisito de admisibilidad para resolver los recursos de casación, pues al no ser una de las sentencias señaladas en dicho precepto legal, no puede la Sala conocer el fondo del asunto planteado, por así no permitírselo la referida norma.

 

Por lo tanto, el haber conocido de oficio el recurso de casación comporta una violación del derecho al debido proceso, por cuanto, al declarar la inadmisibilidad del recurso de casación, no había nacido la potestad para entrar a analizar el fondo de lo controvertido, aún cuando, con tal decisión, haya restablecido la violación al debido proceso que le había sido vulnerado a la víctima por la decisión que en su momento dictó la Corte de Apelaciones.

 

Queda de esta manera sustentada mi opinión y salvado mi voto, en cuanto a lo antes ponderado.

 

El Presidente de la Sala (E),

 

Rafael Pérez Perdomo

La Vicepresidenta (E),               

 

Blanca Rosa Mármol de León     

(Disidente)

El Magistrado Suplente,

 

Julio Elías Mayaudón

La Secretaria,

 

Linda Monroy de Díaz

 

BRMdeL/hnq.

VS. Exp. N° 03-0085 (RPP)