SALA DE CASACIÓN SOCIAL

Ponencia del Magistrado Doctor JUAN RAFAEL PERDOMO

 

                        La ciudadana Carmen Edilia Angulo Rivero, en representación de su menor hijo FRANCESCO VINCENZO ANGULO, representado por los abogados Marina Josefina Hernández Quintero y Rafael Aguilar Hernández, demandó al ciudadano VINCENZO SIMONARO DRAGO, representado por los abogados Oscar Linares Angulo y Ramón Humberto Hernández Camacho, por inquisición de paternidad, ante el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil y Mercantil de la Circunscripción Judicial del Estado Trujillo.

 

                        El Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil, del Tránsito, del Trabajo y de Menores de la misma Circunscripción Judicial, conociendo en apelación, dictó sentencia definitiva el 12 de junio de 2001, en la cual declaró sin lugar la demanda.

 

                        La parte actora formalizó el recurso de casación anunciado oportunamente. Hubo contestación, sin réplica.

 

            Recibido el expediente, se designó ponente al Magistrado que con tal carácter suscribe el presente fallo y cumplidos los trámites de sustanciación, siendo la oportunidad para decidir lo hace esta Sala, previas las siguientes consideraciones:

 

CASACIÓN DE OFICIO

 

En ejercicio de la facultad que confiere el artículo 320 del Código de Procedimiento Civil, de casar de oficio el fallo recurrido con base en las infracciones de orden público y constitucionales que en ella encontrase, aunque no se las haya denunciado, la Sala pasa a decidir, sobre la base de las siguientes consideraciones:

 

                        La motivación, ha dicho el Tribunal Supremo, debe estar constituida por las razones de hecho y de derecho que dan los jueces como fundamento del dispositivo. Las primeras están formadas por el establecimiento de los hechos con ajustamiento a las pruebas que los demuestran; y las segundas, la aplicación a éstas de los preceptos legales y los principios doctrinarios atinentes.

 

                        La inmotivación, por el contrario, es el vicio que provoca la omisión de uno de los requisitos esenciales de la sentencia, que impone el artículo 243 ordinal 4º del Código de Procedimiento Civil, cuando ordena que todo fallo debe contener los motivos de hecho y de derecho de la decisión.

 

                        Igualmente ha establecido este Tribunal, conforme a su doctrina pacífica y reiterada, que la inmotivación consiste en la falta absoluta de fundamentos; que los motivos exiguos o escasos, o la motivación errada no configura el vicio de falta de motivación.

 

                        En el caso de autos, la Sala examinó el fallo impugnado y encontró que el sentenciador de Alzada estableció lo siguiente:

“Es evidente que el Juez para decidir debe tomar en cuenta el principio de la legalidad, conforme al cual debe atenerse a las normas del derecho y debe tomar en cuenta el principio de la congruencia, conforme al cual debe atenerse a lo alegado y probado en autos, en el presente caso este Tribunal Superior considera que para poder determinar si la parte actora probó o no los requisitos esenciales para la procedencia del establecimiento judicial de la paternidad, como ya se expresó la posesión de estado de hijo o la cohabitación del padre y de la madre durante el período de la concepción y la identidad del hijo con el concebido en dicho período, es necesario analizar todas y cada una de las pruebas promovidas, lo cual se hace a continuación: “... ...”

En relación a la declaración rendida por los ciudadanos HOMERO DE JESÚS BRAVO, THAÍS DE JESÚS PRIETO ARAUJO, MANUEL FELIPE CASTILLO FERNÁNDEZ, MARÍA DEL CARMEN MONTILLA, CÁNDIDO ENRIQUE VIERAS MORALES y ANDRÉS RODRÍGUEZ PARDO, cursantes en autos del presente expediente, éste Tribunal Superior después de analizar todas y cada una de las mismas, en síntesis observa: Que todos ellos estuvieron contestes en declarar: Que conocen suficientemente de vista, trato y comunicación tanto a la ciudadana CARMEN EDILIA ANGULO RIVERO, al ciudadano VINCENZO SIMONARO DRAGO y al menor FRANCESCO VICENZO ANGULO...; que la demandante y el demandado hicieron vida concubinaria y cohabitaron como marido y mujer...; que el demandante ha tratado al menor FRANCESCO VINCENZO ANGULO como hijo suyo, pues así lo presentó ante sus amigos...; que tanto como la demandante como el demandado establecieron y ubicaron el hogar común en el que cohabitaron ...; que el demandado le suministraba al menor los recursos necesarios de alimentación, vestuario y asistencia en salud. Que dichos testigos a pesar de haber sido repreguntados fueron contestes en sus dichos, razón por la cual este Tribunal Superior los valora de conformidad con lo establecido en el artículo 508 del Código de Procedimiento Civil y Así se DECIDE. “... ...”

Analizadas y valoradas todas y cada una de las pruebas llevadas al proceso, este Tribunal Superior considera que la parte actora no logró probar todos los requisitos esenciales exigidos por el artículo 210 del Código Civil Venezolano para que proceda el establecimiento judicial de paternidad, la parte actora con su prueba testifical sólo logró probar uno solo de dichos requisitos, como lo fue la cohabitación entre ella y el demandado, razón por la cual se hace necesario declarar, como en efecto se declara SIN LUGAR LA PRESENTE DEMANDA DE INQUISICIÓN DE PATERNIDAD y Así se DECIDE.” (f. 520, 526 y 527 de la segunda pieza del expediente)

 

Como se evidencia de la transcripción anterior y de un examen detenido de la sentencia impugnada, el sentenciador de Alzada expresa que para declarar procedente la demanda de inquisición de paternidad la parte actora debe demostrar, entre otros extremos, la posesión de estado de hijo, o, la cohabitación del padre y de la madre durante el período de la concepción y la identidad del hijo con el concebido en dicho período, y luego al valorar las declaraciones de los seis testigos promovidos y evacuados por la parte actora, los aprecia favorablemente a fin de considerar demostrados los hechos alegados por la actora y que según la transcripción antes realizada del fallo, versan por una parte sobre los elementos integrantes de la posesión de estado: nombre, trato y fama, y por la otra, sobre la cohabitación del padre y de la madre durante el período de la concepción y la identidad del hijo con el concebido en dicho período.

 

Sin embargo, en la parte final de la motivación inexplicablemente el juez afirma que la actora no logró probar todos los requisitos esenciales exigidos en el artículo 210 del Código Civil, para que proceda el establecimiento de la filiación, y que la prueba testimonial sólo demuestra uno solo de dichos requisitos, como es la cohabitación entre el padre y la madre durante el período de la concepción, lo que sin duda alguna es una grave contradicción entre las razones dadas por el juez para su decisión, que deja sin motivación alguna su conclusión mediante la cual declara sin lugar la demanda presentada y todo ello impide a la Sala ejercer el control sobre la legalidad del fallo cuestionado que es la función principal del Tribunal de Casación, razón por la cual la Sala considera que la decisión viola los artículos 12 y 243 ordinal 4º del Código de Procedimiento Civil y por ello casa de oficio la sentencia impugnada, al no cumplir el fallo con la finalidad de resolver la controversia con suficientes garantías para las partes, en cuanto al control de su legalidad.

 

DECISIÓN

 

Por las razones antes expuestas, este Tribunal Supremo de Justicia, en Sala de Casación Social, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la ley, declara que CASA DE OFICIO la sentencia definitiva dictada el 12 de junio de 2001, por el Juzgado Superior en lo Civil, Mercantil, del Tránsito, del Trabajo y de Menores de la Circunscripción Judicial del Estado Trujillo. En consecuencia, se decreta la nulidad del fallo impugnado y se repone la causa al estado de que la Alzada dicte nueva decisión corrigiendo el vicio indicado.

 

Publíquese, regístrese y remítase el expediente al Tribunal Superior de origen.

 

                        Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho de la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, a los veintiún (21) días del mes de marzo del año dos mil dos. Años: 191° de la Independencia y 143° de la Federación.

 

 

El Presidente de la Sala,

 

 

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OMAR ALFREDO MORA DÍAZ

 

 

El Vicepresidente y Ponente,

 

 

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JUAN RAFAEL PERDOMO

 

 

 

Magistrado,

 

 

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 ALFONSO VALBUENA C.

 

La Secretaria,

 

 

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BIRMA I. TREJO DE ROMERO

 

R.C. N° 01-656