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Palabras para la Celebración del

Día Nacional del Juez

 

 

Caracas, 10 de Diciembre de 2004

Magistrado Iván Rincón Urdaneta

 

 

 

 

 

... “El ejercicio de la Justicia es el ejercicio de la libertad ...”Hagamos triunfar la Justicia y triunfará la libertad ... ”

 

Con esta frase visionaria del Libertador, inicio esta alocución, para dirigirme a los Jueces y Juezasde este gran País Venezuela, y reiterarles mi compromiso, identificación y respaldo con el trabajo que día a día realizan, así como para exhortarlos a que prosigan actuando, siempre, con honestidad, con arraigo a la Constitución, a la Ley, y a la altura de la demanda social de justicia.

 

Con mucha satisfacción y orgullo, dirijo este mensaje en una fecha tan significativa para quienes ejercemos la magistratura: el "Día del Juez". Reconociendo el gran compromiso que tenemos los venezolanos para impartir justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela. Por tal motivo, a todos y a cada uno de los jueces honestos y valientes de Venezuela les expreso un saludo fraterno y sincero, en reconocimiento y homenaje a tan difícil labor, a ese  trabajo que día a día realizan, en ocasiones bajo condiciones humanas y materiales por demás adversas. En este sentido, hago una invocación para que continúen realizando el solemne ejercicio de las funciones judiciales, con honestidad y ética que son la única y verdadera salvaguarda de la libertad del pueblo.

 

Ser Juez en el contexto de un nuevo orden mundial, caracterizado por la integración de las economías internacionales, de la dinámica política, social y cultural de los pueblos, implica la necesidad de un resurgimiento ético, de un planteamiento moral de conjunto, que oriente positivamente estos dinamismos al servicio del hombre y por ende a la humanidad. Por ello, nuestro Libertador orientaba sus ideas sobre la justicia hacia, cito, “...la organización del Poder Judicial para establecer en el nuevo país bolivariano el clima de legalidad y de juridicidad indispensable a fin de poder asegurar la tranquilidad y la convivencia sociales”.

 

De tal manera que hacer Justicia no supone otra cosa que determinar lo justo en concreto, ejerciendo la virtud de la prudencia, aplicando efectivamente el derecho en las situaciones reales que se presentan y conjugar los principios legales con los elementos fácticos; siguiendo así los pensamientos del Padre de la Patria, que al referirse al Poder Judicial decía: “...con rectitud en el ejercicio de esta función, se conseguiría el respeto a los derechos y el fiel cumplimiento de las obligaciones, sin que los hombres tuvieran que ocurrir a hacerse justicia por ellos mismos”.

 

Para cumplir dicha misión, independientemente de las condiciones específicas requeridas para el desempeño del cargo, se requieren otras aptitudes que la ley presume, pero que deben acreditarse, como lo son una adecuada preparación técnica profesional, una conducta de vida apegada a las buenas costumbres y, finalmente, poseer una amplia gama de conocimientos generales en las demás ciencias vinculadas al área jurídica, indispensable hoy día, para comprender y apreciar los complejos problemas que la modernidad plantea diariamente.

 

Y es que, cuando realizamos un ejercicio reflexivo acerca de la situación actual en nuestro Poder Judicial, el tema de la formación y capacitación de nuestros Jueces aparece como uno de los aspectos más importantes y esenciales a ser acometidos en la transformación del sistema de administración de justicia, ya que  para procurar la eficacia del sistema de administración de justicia, que nos hemos planteado, es imprescindible la adecuada y continúa capacitación de los funcionarios  Judiciales.

 

En este contexto es que la capacitación adquiere toda su relevancia, mientras más alto sea el nivel de preparación tanto de Magistrados, como de Jueces y demás funcionarios del Sistema de Justicia, más posibilidades existen de ajustarnos a los cambios continuos y acelerados que caracterizan a la sociedad actual, de convertirnos en verdaderos catalizadores de los procesos de Reforma que aún requiere el Poder Judicial Venezolano.

 

Es por ello que el Tribunal Supremo de Justicia, considera que la capacitación de los funcionarios judiciales es el eje fundamental de toda reforma, de allí nuestra preocupación y esfuerzo por brindarles las herramientas necesarias para ejercer un mejor desempeño en sus funciones jurisdiccionales. Gran parte de ese esfuerzo lo hemos visto consolidarse gracias al compromiso asumido por un conjunto de instituciones que apostaron al éxito de este proceso, me refiero a la empresa de petróleos estatal noruega Statoil, al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, a la organización no gubernamental Amnistía Internacional, a la UNICEF, a la  Embajada de Noruega, y a la Embajada Americana, entre otras, con las cuales hemos establecido mecanismos de cooperación a objeto de proporcionar una adecuada capacitación judicial lo cual, a su vez, se traduciría en un avance para la seguridad jurídica y la protección de los derechos humanos de todos los ciudadanos, tal como lo garantiza la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Ahora bien, los retos que nos quedan por delante son, pues, de gran dimensión. La carrera judicial es una preocupación fundamental, que implica además el mejoramiento de las condiciones de trabajo de los jueces y funcionarios judiciales; y que así mismo repercutirá en la calidad de la justicia que se brinda a los ciudadanos. La Carrera judicial para nosotros significa estabilidad, evaluación y sistema de capacitación, como fundamentos claves en el concepto de mejoramiento permanente; así el Tribunal Supremo de Justicia del País a través de la recién creada Escuela Nacional de la Magistratura, cuenta con una de las estrategias más importantes y promisorias del Poder Judicial en su conjunto, realizará todas las tareas relativas al ingreso y permanencia de los jueces dentro del Poder Judicial, lo cual constituye un aspecto prioritario en el proceso de transformación judicial en Venezuela, de allí que estaremos vigilantes de la forma en la que se realizarán las evaluaciones y concursos, aplicando criterios académicos y de aptitud, guiados a través de procesos verdaderamente transparentes.

 

Tal cual se evidencia de la Resolución Nº 2004-00012, de fecha 18 de Agosto de 2004, mediante la cual se crea la Escuela Nacional de la Magistratura, este órgano cumplirá tres tareas fundamentales, que detallaremos a continuación.

 

La primera de estas tareas, es la referida a la formación de nuevos jueces, que se realizará mediante concursos públicos de oposición, destinados a la captación de abogados con postgrados cumplidos o iniciados en áreas jurídicas y una experiencia mínima de cinco años en el ejercicio de la profesión. En este sentido, los aspirantes serán sometidos a exámenes de conocimientos, evaluación psicológica, examen médico y entrevista personal. El programa de formación tendrá una duración mínima de dieciocho (18) meses y abarca cuatro áreas fundamentales: Docencia en el área judicial, docencia en otras áreas, pasantías judiciales y formación complementaria que comprende nociones básicas de informática, formación en gerencia judicial y visitas a otros entes del sistema de justicia y organismos auxiliares. Los alumnos que aprueben el programa, pasarán a ser jueces por concurso de oposición, con derecho a ocupar como titulares las vacantes a nivel nacional, por orden de sus méritos y de acuerdo a sus respectivas notas.

 

La segunda, es la orientada a la formación de jueces no titulares, que representan el ochenta por ciento (80%) aproximadamente de los jueces venezolanos en la actualidad. Esta formación se realizará en un tiempo no menor de tres (3) meses, durante los días viernes y sábado, constando de tres etapas, cada una de las cuales deberá ser aprobada para pasar a la siguiente; dichas etapas son: Primera: Que comprende evaluación psicológica, examen médico y entrevista personal; Segunda: que se fundamenta en la evaluación del rendimiento anual del año inmediatamente anterior; y Tercera: que implica una prueba escrita y una prueba oral-práctica sobre conocimientos jurídicos. Si los resultados de la evaluación fueren negativos, se requerirá el cumplimiento de períodos de capacitación obligatoria adicional, y aquellos jueces que no tengan una evaluación final satisfactoria quedarán fuera del poder judicial. Por su parte, los jueces no titulares cuyo desempeño y evaluación final sean adecuados o satisfactorios, una vez realizado el concurso, obtendrán la titularidad del cargo que desempeñan.

 

Finalmente, la tercera tarea es la de perfeccionamiento. Este programa está destinado a los jueces (cualquiera haya sido su forma de ingreso) y a los demás servidores del Poder Judicial; se realizará anualmente y tendrá carácter obligatorio, por ser determinante para los ascensos y cambios. Con él se busca reforzar los conocimientos de los jueces y demás funcionarios, la actualización y profundización del entorno social en constante transformación, los estudios del desarrollo nacional (jurisprudencia) e internacional del Derecho y capacitarlos para que puedan transmitir sus conocimientos y vivencias en la fundamentación de sus decisiones y en las labores auxiliares que ejercen; así como también un reforzamiento de la informática, a través de la aplicación de la misma a la labor judicial y, eventualmente, cursos de auxilio judicial con el objetivo de obtener conocimientos en los últimos avances científicos aplicados a la justicia.

 

Todas las actividades de formación que ofrece la Escuela Nacional de la Magistratura, estarán a cargo de profesionales de reconocida honorabilidad y fundado prestigio en el ejercicio de las actividades o funciones que ejerzan; para de esta manera asegurar la idoneidad y excelencia.

 

Los invito a todos cordialmente para que ingresen a la pagina del Tribunal Supremo de Justicia, donde encontrarán información de gran interés en relación con este órgano, que constituye el mecanismo que nos permitirá construir, sostener y mejorar la institucionalidad del Poder Judicial, afianzando así el principio de la independencia y autonomía de la justicia en nuestro país.

 

Otro de los aspectos que considero de gran importancia referir, es el compromiso que ha adquirido este Máximo Tribunal para combatir la corrupción. Nuestra intención es formar un clima de consenso entre todos los poderes del Estado, para reafirmar así, la importancia de una sana coordinación entre las diferentes instituciones del Estado, un frente único contra la corrupción, para lo cual se necesita un Poder Judicial unido ética y profesionalmente, que conforme la base sólida que requiere una democracia estable. De manera tal que, educar, evaluar y tomar los correctivos,  orgánica e institucionalmente en la persecución de la corrupción y mejoramiento de la ética, tiene un efecto ejemplificador para la sociedad.

 

 

La corrupción amenaza los intereses vitales de nuestro hemisferio, menoscaba valores democráticos básicos y representa un desafío a la estabilidad política y el desarrollo económico. Por lo cual, se deben aplicar mecanismos de seguimiento, que constituyen instrumentos de inmensa utilidad e importancia para hacerle frente, en forma eficaz y efectiva, a este problema. Y, sobre todo, para fortalecer la cooperación en la lucha contra ese enemigo común.

 

Tradicionalmente,  los  frecuentes  problemas  de  corrupción  que  padecen  los  Poderes   Judiciales  en  el Continente  Latinoamericano,  han  sido  atribuidos  a  conductas desviadas  de  sus  integrantes.  Muchas  son  las  causas  para explicar  esta  situación:  deficiencias  en  la  educación  legal, bajos  sueldos,  imperfecciones  de  los  sistemas  de  designación,   etc. Lo   interesante  es  que   cualquiera,   o   todas  ellas,   llevan    necesariamente    a    concluir    que    con "buenos" jueces nuestros sistemas judiciales funcionarían bien. La formación ética y los valores sociales son una de las prioridades en la Escuela Nacional de la Magistratura; en este sentido es necesario formar una nueva cultura Judicial para colocarnos a la vanguardia y constituirnos en   ejemplo para la administración pública de los demás países del área. En  el libro “más ética mas desarrollo” de Bernardo Kliskberg, en su pagina 17,  nos habla de uno de los Países mas avanzados en desarrollo ético, cito:

“Noruega  es uno de los lideres mundiales en transparencia: allí la corrupción es casi inexistente. Sin embargo, la legislación anticorrupción es reducida. La causa se halla en los valores sociales predominantes. Un corrupto seria duramente excluido por su familia, los vecinos, los círculos sociales”

Pareciera que para algunos la justicia puede esperar. Estoy seguro que para ustedes y para nosotros, la justicia no puede esperar más, hoy día los jueces independientes que honramos nuestra tarea, debemos hacer escuchar nuestra palabra frente a cualquier peligro o amenaza que estemos enfrentando en la lucha contra los actos de vandalismo. Esos Jueces honestos tendrán todo el respaldo y apoyo del Tribunal Supremo de Justicia, no sólo en la lucha contra la corrupción y la impunidad, que son el principal enemigo del sistema democrático, sino también en la lucha contra el terrorismo, puesto que es la negación más absoluta de los Derechos Humanos. El terrorismo fue siempre instrumento de los peores enemigos de la humanidad para aplastar y reprimir la lucha de los pueblos por su liberación. No puede ser nunca instrumento de una causa verdaderamente noble y justa.

 

Aun sentimos el impacto devastador que ha producido en las conciencias de los seres humanos que habitamos este País, un acto terrorista tan lamentable como el asesinato del Fiscal Danilo Anderson, y se sentirá siempre. La sensibilidad humana se ha puesto a prueba; por eso repito, estamos aquí para dar nuestro respaldo en la lucha contra el terrorismo; contra los responsables directos de esos actos y contra quienes los apoyan.

 

Ahora bien, a pesar de los obstáculos que han tenido que superarse, se han alcanzado significativos avances. En este sentido, considero importante señalar que el Tribunal Supremo de Justicia ha hecho una gran inversión en infraestructura ejecutada a través de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura. Así en el año 2003  se invirtió la cantidad de Bs. 21.376.536.516,33 y en el año 2004 se ha invertido la cantidad de Bs. 14.742.007.749,15. Esta inversión abarca las sedes de Carora, Zulia, San Fernando de Apure, El Tigre, Maturín, Valencia, San Felipe, Centro Financiero Latino en Caracas, fachada de Palacio de Justicia de Barcelona y anticipos de los Tribunales Laborales y de Lopna, entre otros. Contamos en la actualidad con 233.228 Metros Cuadrados de construcción en sedes propias, mas de 211.600 metros cuadrados adicionales, en construcción, lo que sumaría un total de 444.828 metros cuadrados para el Poder Judicial. Así mismo en materia de tecnología en los últimos cuatro años el Poder Judicial ha hecho una importante inversión; hemos adquirido mas de 8.200 equipos de computación con sus respectivos accesorios, los cuales han sido distribuidos a nivel Nacional a todo el Poder Judicial.

 

En este contexto, cabe destacar la importancia que representa la construcción de sedes propias para el Poder Judicial. En efecto, hace cinco años, el 90% de las edificaciones judiciales eran arrendadas, lo que las hacía inadecuadas para el funcionamiento de los tribunales e impedía la inversión en obras de rehabilitación. Actualmente, el 78% de las sedes judiciales son propias y en su mayoría están debidamente equipadas, lo cual se traduce en la posibilidad de realizar réplicas del Modelo Organizacional y Sistema de Gestión Juris 2000 e inversiones en la mejora tecnológica.

 

En efecto, estamos igualmente comprometidos en seguir avanzando en mejoras salariales para Jueces y empleados. En los últimos años se han acordado aumentos importantes, pero no descansaré hasta lograr un equilibrio económico con los estimados internacionales, así como una seguridad social integral.

 

Hoy podemos afirmar que este modelo organizacional  implementado, constituye uno de los principales aportes a la administración de justicia, pues se trata también  de un sistema de gestión, decisión y documentación que automatiza la actividad diaria de los tribunales, procedimientos basados en la armonía de tres componentes fundamentales que son el Recurso Humano, la Infraestructura y la Tecnología.

 

Ya para finalizar esta breve intervención quiero reflexionar en voz alta sobre la importancia de la labor que cumplen los jueces en los actuales momentos en nuestro País. Hago votos por el engrandecimiento de una mística institucional que nos permita continuar con el norte que nos hemos trazado, para así cumplir con otorgar a la ciudadanía un servicio de justicia que satisfaga las expectativas de la sociedad en su conjunto. El país así nos lo demanda!

 

Hoy reivindico a los hombres y mujeres que en el ejercicio de la judicatura han sabido con honestidad y compromiso sobreponerse a los embates y embestidas de la confrontación política.

 

El propio Padre de la Patria, Simón Bolívar, se mostró preocupado ante la función del Juez, que no es otra que administrar justicia, y decía el Libertador, cito:

 

“...la recta administración de Justicia es inseparable de la integridad de los Jueces, por cuyo motivo les está prohibido recibir dones, ni regalos, de cualquier naturaleza que sea...”

 

Les deseo mucho éxito en sus trabajos.

 

 

Muchas gracias.