ACTO DE APERTURA JUDICIAL 2005

 

Palabras del Magistrado Iván Rincón Urdaneta

Presidente del Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela

 

 

 

“ ...No me preguntéis sobre los efectos de estos trastornos para siempre lamentables; apenas se me puede suponer simple instrumento de los grandes móviles que han obrado sobre Venezuela; sin embargo mi vida, mi conducta, todas mis acciones públicas y privadas están sujetas a la censura del pueblo. Ciudadanos vosotros debéis juzgarlas. Yo someto la historia de mi mando a vuestra imparcial decisión; nada añadiré para excusarla; yo he dicho cuanto puede hacer mi apología. Si merezco vuestra aprobación, habré alcanzado el sublime título  de buen ciudadano, preferible para mi al de Libertador que me diò Venezuela, al de Pacificador que me dio Cundinamarca, y a los que el mundo entero puede dar...”

 

Con estas visionarias palabras del Libertador Simón Bolívar ante el Congreso de Angostura en 1819, en las que resalta la importancia del control que el pueblo ejerce sobre la gestión pública, inicio esta alocución, para enfatizar nuestro esfuerzo e interés por incrementar y afianzar la transparencia en los procesos relativos a la administración de justicia, tanto en lo jurisdiccional, administrativo como institucional, y dando cumplimiento a lo establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la cual obliga a los Poderes Públicos a rendir cuentas de sus gestiones a todos los venezolanos, me corresponde entonces por sexto año consecutivo, hacer la presentación del Informe Anual del Poder Judicial 2004, a toda la comunidad nacional e internacional que una vez más, fija su atención sobre este Máximo Tribunal de la República.

 

El presente Informe contiene el balance de las actividades realizadas en cada una de las dependencias que conforman el Poder Judicial, donde  se  han  hecho  esfuerzos  por  hacer  una compilación   precisa de   los   planes   y   acciones  que llevó   a cabo el Poder   Judicial   en   sus   diferentes   ámbitos   durante

el año 2004, para acercarnos aún más hacia esa justicia, eficaz, expedita, transparente y altamente tecnificada, que aspiramos legítimamente tener todos los venezolanos.

 

Bajo esta visión de cambios y sin detener el irreversible proceso de modernización que se abrió paso en nuestro sistema de administración de justicia, con el cual se han obtenido resultados exitosos ganándonos el reconocimiento y respeto de los Organismos Internacionales, que nos han convertido en país de referencia obligatoria en cuando a modernización se refiere, este proceso de cambios positivos hace que aumentemos nuestro empeño y mística de trabajo para continuar en la construcción mancomunada de un nuevo sistema de justicia y continuar como siempre lo hemos hecho con nuestra posición y actitud institucional a lo largo de esta gestión.

 

Es así como año tras año superamos nuestras cifras de productividad para el 2003 el número de sentencias producidas por este Máximo Tribunal fue de 12.290 decisiones, para el 2004 el número de sentencias producidas es de 14.226, este incremento anual refleja el alto nivel de eficiencia de cada una de las salas que conforma el Tribunal Supremo de Justicia, que en comparación con el número de sentencias decididas en el último año de la extinta Corte Suprema de Justicia podemos decir con absoluta certeza que hemos triplicado la productividad con lo cual  ha establecido este Tribunal Supremo de Justicia entre sus principales metas:

dar respuesta inmediata, efectiva y adecuada al público en las soluciones de sus controversias y lo más importante acercando la justicia al ciudadano, planteando la justicia no como un elemento de poder sino como un servicio público, logrando así consolidar uno de los objetivos fundamentales por el que siempre hemos trabajado dentro de este Máximo Tribunal, como lo es Humanizar la Justicia.

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La labor desarrollada durante este año por el Poder Judicial reafirma nuestro apego a los principios y valores democráticos, teniendo presente que el Estado democrático y social de derecho y de justicia conforma elementos que deben interpretarse de manera independiente e indivisible.

 

De igual manera, pueden consultar en el informe anual 2004 las cifras especificas de cada Sala, cuadros estadísticos, las actividades de capacitación emprendidas durante este año y los avances jurisprudenciales establecidos en cada una de ellas, así como aspectos administrativos y jurisdicciones de las demás dependencias del Poder Judicial.

 

Ahora bien, continuando con el desarrollo de políticas judiciales nacionales y asumiendo su rol de órgano garante de la dirección y gobierno judicial, este año hemos presentado ante la Asamblea Nacional el Proyecto de Código Penal con miras a reformar la legislación vigente; dentro de las innovaciones de este Proyecto, podemos destacar la integración de los acuerdos y recomendaciones existentes en los Pactos y Convenios Internacionales, suscritos por la República, para combatir los crímenes más abominables de la sociedad como son: el Terrorismo, el Tráfico de Drogas, la Delincuencia Organizada, la Corrupción, los Crímenes de Lesa Humanidad y los delitos de Manipulación Genética, entre otros.

 

Asimismo, se dio continuidad a la labor desarrollada por la Comisión de Fortalecimiento de la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente, cuya finalidad es contribuir a la efectiva protección judicial de la infancia venezolana, encargándose de la recuperación de sedes de los tribunales de protección, capacitación de los jueces y otros operadores de justicia, creación de vínculos institucionales entre los miembros del sistema de protección y elaboración de propuestas de modificación de la ley para mejorar aquellos aspectos que así lo ameriten; sentando las bases para la actualización de la normativa legal en materia de niñez y adolescencia, lo cual se pretende lograr a través del análisis y diagnóstico de las debilidades de la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente y sus propuestas de modificación en materia procesal, a través de la creación del Equipo técnico para la elaboración del “Proyecto de  Reforma Parcial de la LOPNA”.

 

Continuando con las políticas de transformación del Poder Judicial, se comenzó con los diagnósticos y consultas que permitan crear la comisión para la reforma parcial del Código de Procedimiento Civil y su adecuación a los innovadores principios que trajo consigo la aprobación de la Carta Magna de 1999, de esta manera hay dos visiones de la reforma, la primera que se refiere específicamente a la adaptación del juicio oral en materia civil, contribuyendo con esto a disminuir el tiempo de duración de los procesos civiles, los cuales son de los mas lentos en todo el sistema, por otro lado se pretende estudiar la factibilidad de una reorganización de los Tribunales de Municipio, para determinar si se transforman en Tribunales de Primera Instancia, o se establece un aumento de cuantía, con lo cual se descongestionarían los tribunales actuales de Primera Instancia.

 

Otro hecho trascendental para este Tribunal Supremo de Justicia, es la entrada en vigencia de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, a través de la cual se materializa una efectiva adecuación legal a las disposiciones contenidas en la Carta Fundamental de 1999, superando así las deficiencias en cuanto al diseño organizativo de este Alto Tribunal, orientada a la unificación de las funciones administrativas y jurisdiccionales, lo que permitirá la formación armónica y coherente en las políticas públicas del ámbito judicial.

 

Como aspecto relevante de esta Ley, podemos destacar la reorganización de las Salas, traducida en el incremento del número de Magistrados, que resulta justificado debido al elevado número de causas que se ventilan ante las diferentes Salas de este Máximo Tribunal, tal como se refleja en las cifras manejadas en los anteriores Informes Anuales presentados a lo largo de esta gestión. Además, cabe destacar que, como ya se indicó, el Tribunal Supremo de Justicia, desempeña labores tanto judiciales como de índole administrativo relacionadas con el gobierno del Poder Judicial, las cuales por su relevancia, deben ser ejercidas por Magistrados. El esquema institucional anterior a la entrada en vigencia de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, era insuficiente para afrontar la dualidad de funciones de este órgano.

 

Ahora bien, es necesario destacar que este conjunto de normativas legales que entran a formar parte del acervo jurídico de la nación, viene a fortalecer las instituciones y por ende la democracia. Dentro de este contexto es necesario compartir las  responsabilidades y la necesidad de lograr consensos para reformar la arquitectura institucional del Estado y contribuir a la definición de políticas publicas al servicio de la justicia y de los ciudadanos.

 

En el ámbito judicial, la participación ciudadana y el acceso a la justicia han sido temas fundamentales de gran interés y preocupación para el Poder Judicial, al respecto se han puesto en marcha nuevos proyectos e iniciativas que garantizan el acceso a la justicia y el derecho a la información, cumpliendo así con lo establecido en nuestra Constitución y respondiendo a los compromisos adquiridos en eventos de carácter internacional, especialmente en las diferentes Cumbre de Presidentes de Cortes Supremas y Tribunales Supremos de Justicia Iberoamericanos, efectuadas anualmente a lo largo de la región iberoamericana, en las que hemos trabajado arduamente para la consolidación de políticas judiciales regionales que garanticen efectivamente los derechos humanos, especialmente a los grupos más vulnerables y  desposeídos de la población.

 

Consciente de este compromiso ante el pueblo venezolano, se han comenzado a implementar proyectos como el que actualmente se ejecuta en el Estado Aragua  denominado Programa Judicial de Acción Comunitaria; justicia a tu alcance, cuyo propósito es establecer vínculos comunicacionales entre el Poder Judicial y la comunidad, así como con los demás organismos públicos y privados de la región, para la promoción, información y divulgación de temas judiciales de interés colectivo, particularmente aquellos relacionados con la protección y defensa de los derechos humanos, acceso a la justicia y participación social de los ciudadanos en las políticas judiciales.

 

Con la ejecución de este programa se estiman afianzar actividades que implican inclusión y participación, acceso a la información y rendición de cuentas de las que se benefician organizaciones sociales, así como ciudadanos considerados individualmente. Esta corriente de comunicación e información permitirá a los ciudadanos valorar la labor de los operadores de justicia, conocer aspectos relevantes sobre el Poder Judicial, además de fortalecer con la inclusión de la publicidad y la transparencia, mecanismos de control, seguimiento y evaluación de la actuación jurisdiccional de los jueces, lo que redundará efectivamente en el incremento de confianza y de valoración que la sociedad debe tener del Poder Judicial.

 

De igual modo seguimos creando en todo el territorio nacional las Oficinas de Orientación Ciudadana, a fin de proporcionar orientación jurídica gratuita y estimular al ciudadano a participar directamente en la búsqueda de información que lo conduzcan a la defensa de sus derechos. Este año nuestra Oficina de Orientación Ciudadana atendió más dos mil doscientas treinta y dos (2.232) casos.

 

También contamos con la Fundación para la Protección a las Víctimas de la Criminalidad Común (FUNDAPROVIC), la cual inició sus actividades desde octubre de 2002 bajo la dirección del Magistrado Alejandro Angulo Fontiveros, y cuyo propósito es ofrecer ayuda legal, psicológica y medica totalmente gratuita a las víctimas de la criminalidad, honrando así un mandato constitucional  y la Carta de las Naciones Unidas en la Declaración sobre los Principios Fundamentales de Justicia para las víctimas de delitos.

 

Otros de los logros alcanzados a lo largo de esta gestión, es la exitosa labor que ha venido desarrollando la Fundación Gaceta Forense del Tribunal Supremo de Justicia, la cual en un lapso de solo 5 años, sin presupuesto asignado y con la reducción de mas  del 90% de su personal, pues cuenta solo con un Director,  tiene en su haber 6 Colecciones denominadas Estudios Jurídicos, Nuevos Autores, Libros Homenaje, Eventos, Doctrina Judicial y Normativa, además de la Revista de Derecho y los Discos Compactos contentivos de la totalidad de las sentencias distadas por este Alto tribunal, lo cual constituye un importante aporte para el enriquecimiento académico de toda la comunidad jurídica del país.

 

Antes de esta nueva visión gerencial, cabe destacar que, Gaceta Forense contaba con más de 22 empleados y un aporte económico de 500 millones de Bolívares anuales, lo que la constituía en una pesada carga para esta Institución, hoy día la Fundación Gaceta Forense además de una excelente producción de textos académicos de amplio reconocimiento nacional, genera recursos propios. En el lapso 2000-04, el resultado de esta labor ha sido la preparación de ochenta y siete (87) publicaciones y nueve (9) discos compactos. El costo total de las ediciones destinadas a la comercialización incluyendo las que actualmente se encuentran en estado de montaje o impresión alcanza a setecientos sesenta y nueve millones doscientos veinte mil cuatrocientos trece bolívares (769.220.413,00 Bs) por los cuales se han recibido ingresos por la suma de novecientos veinticinco millones novecientos ochenta y seis novecientos noventa y un bolívares (925.986.991,00 Bs). Además ha tenido  otros ingresos producto de Foros y Convenios por la cantidad de ciento cuarenta y dos millones doscientos treinta y cuatro mil trescientos cuarenta y nueve bolívares (142.234.349,00 Bs) para un total de un mil setenta y ocho millones doscientos veintiún mil trescientos cuarenta bolívares (1.068.221.340,00).

 

Esto demuestra contundentemente  que hemos continuado con el fortalecimiento del Sistema Administrativo Integrado, para la gestión y  control financiero y gerencial del Tribunal Supremo de Justicia, a través  de su automatización y establecimiento del nuevo Sistema  Integral de Recursos Humanos, de registro y control de operaciones financieras.

 

Igual valoración positiva representa para el Poder Judicial, los avances hasta ahora logrados en el Sistema Autónomo de la Defensa Pública, haciendo realidad el mandato constitucional que da a la Defensa Pública el carácter de institución autónoma y aportando una mejora sustancial en el servicio al usuario hemos adquirido una edificación que funcionará únicamente, como la sede del Servicio Autónomo de la Defensa Pública en el Edificio Panteón en Caracas, por un monto de Bs. 8.500.000.000, sede a la que se trasladará toda su directiva y los Defensores Públicos de la Circunscripción Judicial del Área Metropolitana de Caracas; y donde además tendrán servicios médicos y odontológicos, al igual que el personal de este Alto Tribunal donde se cuenta con un servicio odontológico, cuyos equipos fueron donados por el Ejecutivo Nacional.

 

Continuamos con el fortalecimiento  de  la Defensa Pública con competencia en asuntos indígenas en los Estados Zulia, Amazonas, Delta Amacuro, Monagas, Apure y Anzoátegui, en cuyas poblaciones se encuentran presentes un gran porcentaje de diferentes etnias, con una cultura y sistema de vida distintas a las nuestras, requiriendo una atención especial en lo referente a los métodos alternos de resolución de conflictos propios de estas culturas ancestrales.

 

Otro de los logros para el mejoramiento del servicio de la defensa pública es la puesta en funcionamiento de la línea 800-Defensa, con el objeto de establecer un canal dinámico y oportuno que ofrezca orientación sobre la Institución  a la comunidad en general.

 

Con estos avances dentro del Poder Judicial, aspiramos aliviar una de las expresiones más dramáticas que vive la población venezolana como lo es el no tener acceso a la justicia, producto entre otras razones de la ignorancia jurídica de amplios sectores de la ciudadanía, que les impide hacer uso material  de la ley y sus instituciones. Este derecho exige, que no solo se proporcione una asistencia judicial que garantice un debido proceso por la vía de la igualdad de las partes en el ejercicio de sus derechos, sino que además se entregue un servicio formativo e informativo que permita a nuestros usuarios adquirir el conocimiento jurídico necesario para comprender el alcance de sus derechos y comenzar a formar una conciencia  jurídica que frente a un problema legal, cada ciudadano sea capaz de adoptar decisiones informadas y responsables en aquellos temas que le afecten.

 

De allí que este Alto Tribunal no escatima esfuerzos en continuar su política de modernización del Poder Judicial, sobre todo en lo que a transformación y tecnología se refiere, este progresivo cambio sustentado en la tecnología de la información y la comunicación, nos hace merecedores de ser una de las instituciones con mayor desempeño en el sector pùblico y en el ámbito judicial internacional.

 

La modernización del Poder Judicial, integralmente considerada, es sin duda alguna un orgullo para este Supremo Tribunal y para Venezuela que, como país, ha alcanzado los más altos reconocimientos por esta labor titánica que nos convierte en referencia mundial  por haber acometido en la década reciente el más ambicioso y exitoso proceso de transformación institucional que Justicia alguna de América haya intentado en los últimos tiempos. Efectivamente, hace diez años se dieron los primeros pasos en ese sentido, siendo a partir de 1999 cuando verdaderamente se empiezan a generar acciones contundentes y decididas para producir los cambios que hoy puede exhibir la Administración de Justicia en el País.

 

Hoy por hoy, hemos trascendido de la noción de proyectos modernizadores, puntuales y acotados, a la visión de proceso continuo de modernización como garantía de permanencia en el tiempo y perdurabilidad de los cambios anhelados, y como muestra del compromiso indeclinable con la Sociedad Venezolana de proveer Justicia Humana con altos estándares de calidad de marca mundial. Reitero al país, y a la comunidad internacional, que el Poder Judicial en Venezuela asume la Modernización como uno de sus principales Retos y Desafíos de cara al Futuro: la adecuación de nuestras estructuras, procedimientos y en general de nuestro diario quehacer es un objetivo estratégico primordial que, a despecho de algunos, seguiremos profundizando.

 

En este sentido 2004 fue un año especialmente importante. En el mes de abril del año que recientemente finaliza se concluyó la elaboración del “Proyecto para la mejora de la Administración de Justicia y la Resolución de Conflictos en Venezuela”, un programa en cuyo elaboración se atendieron los principios constitucionales de participación ciudadana y protagonismo, como lo demuestra fehacientemente la integración en su fase de preparación y discusión de mas de mil trescientos sesenta y cinco (1.365) personas, entre quienes se incluyen funcionarios judiciales de todas las ramas y jerarquías, académicos, instituciones del sector privado, instituciones gubernamentales relacionadas y un importante  número de organizaciones de la Sociedad Civil, con el complemento de más de setecientas cuarenta y cuatro (744) propuestas que fueron recibidas por escrito.

 

En este proceso contamos con el acompañamiento técnico y financiero del Banco Mundial, organismo con el que hemos trabajado armónica y exitosamente en la última década y con el cual todavía continúan las conversaciones para seguir adelante en estas transformaciones. En comunicaciones oficiales recientes funcionarios del ente multilateral han expresado: (Cito)“ Nos mantenemos interesados en continuar pendientes del desarrollo futuro del sector judicial, y más específicamente nos mantenemos preparados para compartir experiencias globales que puedan ser probadamente útiles en conformar sus esfuerzos para hacer al Sistema Judicial Venezolano más eficiente, más transparente y más accesible, especialmente para los pobres” (Fin de la cita)

 

A todo evento, vista la amplísima y comprobada experiencia técnica de nuestros equipos madurada en los últimos años y reconocida por las innumerables misiones internacionales que han visitado nuestro país de cerca para aprender de nuestra modernización judicial, y vista la incuestionable solvencia financiera de una Venezuela que levanta decididamente su economía con la consiguiente disponibilidad de recursos para inversión en el Desarrollo Nacional, este Tribunal Supremo anuncia para este año  2005  la prosecución de los esfuerzos modernizadores del sistema de justicia disponiendo para ello de la más calificada experticia nacional y de recursos presupuestarios propios que han sido considerados tanto en el presupuesto ordinario como en la ley de endeudamiento para el 2005.

 

Los cuatro ejes de ese nuevo esfuerzo de transformación están dirigidos a:

 

i) Mejorar el Acceso a la Justicia de la población venezolana, para promover la confianza en la justicia y contribuir a la paz social y la convivencia.

 

ii) Mejorar la calidad y el desempeño profesional de los jueces y demás funcionarios judiciales, para coadyuvar a la mejor prestación de la administración de justicia en el país.

 

iii) Fortalecer la calidad y transparencia del servicio de justicia, para garantizar un Estado democrático y social, de derecho y de Justicia.

 

iv) Consolidar el Gobierno Judicial, la Administración de Recursos y la Participación social, para el fortalecimiento de la independencia, autonomía, transparencia y cohesión del Poder Judicial.

 

Para este Proyecto hemos programado una inversión cercana a los ochenta millones de dólares en los próximos cinco años.

 

        Este año se continuó con la dotación de equipos para el resto de los Tribunales a nivel nacional, se adquirieron mas de mil doscientos (1200) computadores personales, mas de trescientas (300) impresoras láser, y un número considerable de servidores, equipos de comunicación y otros dispositivos para complementar la avanzada tecnológica que consolida al Poder Judicial como una de las instituciones más tecnificadas y vanguardistas en el empleo de la computación, la informática, las telecomunicaciones y en general las tecnologías modernas. En los últimos cinco años el Poder Judicial ha desterrado la obsolescencia y el anacronismo de los medievales despachos judiciales y ha dado un salto gigante a la modernidad con la adquisición de cerca de diez mil equipos de procesamiento de datos, la implementación de sistemas de información, redes y otras innovaciones que se continuaran impulsando como parte de nuestro irrenunciable compromiso con el progreso

 

En cuanto al JURIS 2000, se implantó en el área laboral  y penal,  en mas del 70% de Palacios de Justicia del País.

 

En la actualidad existen cuarenta y siete (47) sedes judiciales en todo el territorio nacional que funcionan con el JURIS 2000, lo que representa que el 48% de los jueces y el 47% de los funcionarios judiciales trabajan con este modelo de gestión.

 

Ahora bien, otro de nuestros avances en lo que a materia tecnológica se refiere es la presencia judicial en Internet, la cual ha evolucionado a pasos agigantados proporcionándonos actualmente una red de portales judiciales dinámicos e interactivos que abarcan un espectro significativo de la geografía nacional entre ellos; Miranda, Vargas, Nueva Esparta, Lara, Guárico, Apure, Amazonas, Falcón, Barinas, Carabobo, Mérida, Portuguesa y Anzoátegui. La Corte Marcial y Las Cortes Contencioso Administrativas también se encuentran disponibles en el ciberespacio ofreciendo al ciudadano un completo repertorio de sus actividades.

 

En total estamos hablando de mil ciento treinta y un (1.131) tribunales disponibles en internet, con más de doscientos diez mil (210.000) decisiones en texto completo como parte de la información alimentada por más de mil doscientos (1.200) funcionarios en todo el país.

 

Por otra parte,  se incrementaron las relaciones de intercambio de recursos bibliográficos con Bibliotecas afines; así como también se realizaron gestiones para la adquisición de una licencia de “Alejandría para Bibliotecas”, un Sistema que permite el manejo automatizado de los catálogos de publicaciones y demás documentos bibliográficos para lograr una mayor eficiencia en las labores de consulta bibliográfica, mediante la interconexión directa del Tribunal Supremo de Justicia con otras bibliotecas del país.

 

Estos resultados palpables dentro de la modernización tecnológica de la justicia venezolana, nos coloca como uno de los Poderes Judiciales mayor tecnificados de la región, razón que nos compromete a seguir asumiendo más retos y desafíos para consolidar una política judicial orientada fundamentalmente hacia la preeminencia de los derechos humanos, el acceso a la justicia y adecuación de las sedes judiciales.

 

Con relación a la construcción y rehabilitación de edificaciones judiciales, hemos hecho anuncios importantes, que satisfacen y enorgullecen la gestión judicial de estos últimos  años.

 

Al respecto, se inició el proyecto de “Descongestionamiento del edificio José María Vargas”, mediante la ejecución de las siguientes acciones:

 

Acondicionamiento de espacios en el Edificio Impres, al cual fueron trasladados nueve (9) Tribunales Contencioso Administrativos.

 

Remodelación de espacios en el edificio Los Cortijos, para el traslado de ocho (8) Tribunales de Municipio ubicados en Pajaritos, teniéndose adelantadas las negociaciones con FOGADE para la adquisición de las otras sedes en los que se reubicarán los demás Tribunales de Municipio localizados en el Área Metropolitana de Caracas.

 

En el ámbito nacional también se realizaron importantes progresos, entre los que se encuentran la culminación del Palacio de Justicia de El Tigre, estado Anzoátegui, la cual ya fue inaugurada y se encuentra en pleno funcionamiento, los Palacios de Justicia de Carora, estado Lara y en San Fernando de Apure y la Sede de los Tribunales Laborales de Caracas.

 

También se reinició la construcción de los Palacios de Justicia de Maracay, Estado Aragua y Valencia Estado Carabobo los cuales estaban paralizados desde el 2001, e igualmente se continuo con la ejecución de los Palacios de Justicia de Maturín Estado Monagas con un 70% de avances, en San Felipe , Estado Yaracuy con avances del 25% y la Sede Alterna de Valera, estado Trujillo, con un 50% de ejecución en la obra y se contrató mediante licitación los trabajos para la culminación de la fachada del Palacio de Barcelona, estado Anzoátegui.

 

De igual manera durante el mes de diciembre de 2004, se suscribió la contratación para ejecutar la primera fase de las obras de construcción de la Torre Metrolimpo, futura sede de los Tribunales Civiles de Caracas, cuyos trabajos fueron iniciados el 20 de diciembre del 2004,  aspirando concluirlos en un lapso de 6 meses, lo cual permitirá con los recursos asignados dotar dicha infraestructura. Dios mediante para el mes de noviembre de este mismo año, aspiramos hacer realidad un viejo anhelo como lo es la  mudanza de los Tribunales Civiles, Lopna, Transitorios  Laborales, Municipio, Agrarios, Contencioso Administrativo y Tribunales Superiores que actualmente se encuentran ubicados en el Edificio José María Vargas.

 

En el Estado Zulia se finalizó el acondicionamiento de la primera etapa del Edificio Mara, donde funcionan siete (7) Tribunales Civiles, con relación a esta edificación aspiramos tenerla acondicionada en su totalidad para el mes de septiembre de este mismo año.

 

Otro logro importante a destacar en esta área, es la adquisición de sedes tribunalicias mediante el otorgamiento de donaciones, en esta ocasión PDVSA otorgó en comodato un inmueble para ubicar los tribunales, localizado en Punto Fijo, estado Falcón. Asimismo, se obtuvo un inmueble destinado a la reubicación del preescolar “Edúcame” para los hijos de los trabajadores de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura y el  Poder Judicial.

 

        En materia de Protección del Niño y el Adolescente también se realizaron importantes avances como lo es la creación de Tribunales de Protección a nivel nacional entre ellos en Ocumare del Tuy y Barlovento  en el

Estado Miranda, en Puerto Cabello Estado Carabobo, en El Tigre Estado Anzoátegui y en El Vigía, Estado Mérida y en el Estado Cojedes.

 

De igual manera se crearon un Tribunal Superior y un Tribunal de Primera Instancia en la Jurisdicción Marítima, según lo establecido en la disposición Transitoria de la Ley Orgánica de Espacios Acuáticos,  con la finalidad de aplicar los principios de brevedad, concentración e inmediación mediante la implementación de juicios orales, ambos con sede en Caracas y con competencia nacional.

 

Asimismo, se encuentra en proceso de elaboración el diagnóstico sobre la situación de la Jurisdicción Especial Agraria, mediante el levantamiento estadístico, condiciones agrícolas y pecuarias de cada estado y determinación de calidad y cantidad de tierras ociosas, la creación de nuevos tribunales, implementación, capacitación y selección de los  jueces necesarios, con realización de talleres específicos en materia  agraria,  que permitan la profundización del estudio y aplicación  de la Ley de Tierras;  y así cumplir con el mandato de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y la Ley de Tierras;  y de esta manera lograr que por primera vez en Venezuela  se consolide la equidad en la dotación de tierras, eliminando el latifundio y sincerando la función social de la propiedad siempre dentro del respeto a la propiedad privada consagrada en la Carta Fundamental de 1999, los Tratados Internacionales y el estricto respeto a los Derechos Humanos, la Seguridad Jurídica y el Estado de Derecho.

 

En materia de implementación de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia conjuntamente con un equipo técnico conformado por la Dirección de Administración y Servicios de este Alto Tribunal, Circuito Laboral del Distrito Capital y la Coordinación de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura, llevó a cabo una serie de acciones relacionadas con la adecuación e inauguración de sedes para Tribunales del Trabajo en diecisiete (17) ciudades del país.

 

 Todas estas obras que les he mencionado son logros fehacientes y palpables de la gestión realizada por el  Poder Judicial durante el 2004, en definitiva tenemos más de 353.677,55 metros cuadrados de sedes propias lo que representa un 78.25%, con una inversión en bolívares de 39.893.755.812,37.

 

Este anuncio llena de gran satisfacción y optimismo al Tribunal Supremo de Justicia, ya que en sólo 5 años de gestión se  ha consolidado una verdadera política judicial dirigida a la dignificación de nuestras sedes en todo el país, lograr el 78, 25% de sedes propias  en esta gestión. Cuando recibimos el Tribunal Supremo de Justicia en el año 1999, solo el 7% de sedes eran propias, las demás eran arrendadas lo cual generaba grandes costos y bajo acceso a la justicia;  esto es un claro indicador del trabajo mancomunado de los que formamos parte del Poder Judicial y la valiosa colaboración dispensada por las diferentes Instituciones quienes indudablemente han contribuido con sus aportes a la construcción de este nueva realidad judicial en Venezuela.

 

Con estas acciones emprendidas estamos cumpliendo una de las principales metas dentro del Poder Judicial, como lo es la dignificación de nuestras sedes, superando el hacinamiento y la congestión de los Tribunales proporcionándoles como es lo justo, edificaciones con espacios adecuados y dignos para el optimo desarrollo de la actividad judicial. 

         

Ahora bien, la transformación del Poder Judicial no puede traducirse únicamente en el mejoramiento de la infraestructura, el otro elemento fundamental lo constituye la capacitación de sus operadores.

 

Ser Juez en el contexto de este nuevo orden mundial, caracterizado por la dinámica política, social y cultural de los pueblos, implica la necesidad de un resurgimiento ético, de un planteamiento moral de conjunto, que oriente positivamente estos dinamismos al servicio del hombre y en consecuencia de la humanidad.

Y es que, cuando realizamos un ejercicio reflexivo acerca de la situación actual en nuestro Poder Judicial, el tema de la formación y capacitación de nuestros Jueces aparece como uno de los aspectos más importantes  y esenciales a ser acometidos en la transformación del sistema de  administración de justicia, ya que para procurar la eficacia del sistema de justicia, que nos hemos planteado,  es imprescindible la adecuada  y continúa capacitación de los funcionarios  Judiciales.

 

Es en este contexto, que la capacitación adquiere toda su relevancia, mientras más alto sea el nivel de preparación tanto de Magistrados, Jueces y demás funcionarios del Sistema de Justicia, más posibilidades existen de ajustarnos a los cambios continuos y acelerados que caracterizan a la sociedad actual.

 

Es por ello, que el Tribunal Supremo de Justicia considera que la capacitación de los funcionarios judiciales es el eje fundamental de toda reforma, de allí nuestra preocupación y esfuerzo por brindarles las herramientas necesarias para ejercer un mejor desempeño en sus funciones jurisdiccionales.

 

En efecto,  estamos igualmente comprometidos en seguir avanzando en mejoras salariales para Jueces y empleados. Este año se logró en función de este objetivo, la firma de la segunda Convención Colectiva de Empleados que laboran en la Dirección Ejecutiva de la Magistratura y Poder Judicial, llevándose a termino dentro de un ambiente caracterizado por la responsabilidad, entendimiento y respeto mutuo entre los representantes sindicales y la representación Institucional, circunstancia que permitió alcanzar un anhelo de los Trabajadores  Judiciales, como lo es la firma de un nuevo contrato luego de una espera de 5 años. Y por otro lado la normalización plena de las relaciones laborales dentro del Organismo.

 

Con este logro, se mejoran las condiciones socio-económicas del personal amparado por dicha convención, permitiéndole en forma progresiva tener un nivel de beneficios acorde con las condiciones esperadas para la vigencia del Contrato 2005-06, el resultado de este acuerdo  influirá favorablemente en los niveles de eficiencia y productividad del personal judicial y administrativo. Así mismo elevó el nivel de vida del personal jubilado y pensionado por este Organismo, beneficiando en forma global y directa a un universo superior  de 22.000 personas.

 

Ahora bien,  los retos que nos quedan por delante son, pues, de gran dimensión. La carrera judicial es una preocupación fundamental, que implica además el mejoramiento de las condiciones de trabajo de los jueces y funcionarios judiciales; y que así mismo repercutirá en la calidad de la justicia que se brinda a los ciudadanos.

 

La Carrera judicial para nosotros significa estabilidad, evaluación y sistema de capacitación, como fundamentos claves en el concepto de mejoramiento permanente; es así como el Tribunal Supremo de Justicia a través de la recién aprobada  Escuela Nacional de la Magistratura,  en la cual me correspondió el honor de presidir  la comisión de elaboración y redacción del proyecto, lleva a cabo una de las estrategias más importantes y promisorias del Poder Judicial en su conjunto, como lo es realizar todas las  tareas relativas al ingreso y permanencia de los jueces dentro del Poder Judicial.

 

A partir de allí  aspiramos iniciar un plan integral de reestructuración de la carrera  judicial y, de conformidad con lo establecido en la Resolución Nº 00012, de fecha 18 de Agosto de 2004, la nueva Escuela Nacional de la Magistratura cumplirá tres tareas fundamentales, a saber: formación de nuevos jueces, formación   de jueces no titulares y  perfeccionamiento.

 

La primera de estas tareas, es la referida a la formación de nuevos jueces, que se realizará mediante concursos públicos de oposición, destinados a la captación de abogados con postgrados cumplidos o iniciados en áreas jurídicas y una experiencia mínima de cinco años en el ejercicio de la profesión. En este sentido, los aspirantes serán sometidos a exámenes de conocimientos, evaluación psicológica, examen médico y entrevista personal. El programa de formación tendrá una duración mínima de dieciocho (18) meses y abarca cuatro áreas fundamentales: Docencia en el área judicial, docencia en otras áreas, pasantías judiciales y formación complementaria que comprende nociones básicas de informática, formación en gerencia judicial y visitas a otros entes del sistema de justicia y organismos auxiliares. Los alumnos que aprueben el programa, pasarán a ser jueces por concurso de oposición, con derecho a ocupar como titulares de las vacantes a nivel nacional, por orden de sus méritos y de acuerdo a sus respectivas notas.

 

La segunda, es la orientada a la formación de jueces no titulares, que representan el ochenta por ciento (80%) aproximadamente de los jueces venezolanos en la actualidad. Esta formación se realizará en un tiempo no menor de tres (3) meses, durante los días viernes y sábado, constando de tres etapas, cada una de las cuales deberá ser aprobada para pasar a la siguiente; dichas etapas son: Primera: Que comprende evaluación psicológica, examen médico y entrevista personal; Segunda: que se fundamenta en la evaluación del rendimiento anual del año inmediatamente anterior; y Tercera: que implica una prueba escrita y una prueba oral-práctica sobre conocimientos jurídicos. Si los resultados de la evaluación fueren negativos, se requerirá el cumplimiento de períodos de capacitación obligatoria adicional, y aquellos jueces que no tengan una evaluación final satisfactoria quedarán fuera del poder judicial.

 

Finalmente, la tercera tarea es la de perfeccionamiento. Este programa está destinado a los jueces (cualquiera haya sido su forma de ingreso) y a los demás servidores del Poder Judicial; se realizará anualmente y tendrá carácter obligatorio, por ser determinante para los ascensos y cambios. Con él se busca reforzar los conocimientos de los jueces y demás funcionarios del Poder Judicial.

 

Todas las actividades de formación que ofrece la Escuela Nacional de la Magistratura, estarán a cargo de profesionales de reconocida honorabilidad y fundado prestigio en el ejercicio de las actividades o funciones que ejerzan; para de esta manera asegurar la idoneidad y excelencia.

 

Los invito a todos cordialmente para que ingresen a la pagina del Tribunal Supremo de Justicia, donde encontrarán información de gran interés en relación con este órgano, que constituye el mecanismo que nos permitirá construir, sostener y mejorar la institucionalidad del Poder Judicial, afianzando así el principio de la independencia y autonomía de la justicia en nuestro país.

 

Sin embargo,  a pesar de que aún la Escuela Nacional de la Magistratura no ha entrado plenamente en funcionamiento, el Poder Judicial no ha descuidado la importante tarea de capacitar a su personal; y lo ha venido realizando a través de la dirección de recursos humanos de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura, quien durante el periodo Enero-Diciembre del año 2004,  realizó 138 actividades impartidas en 1.585 horas académicas entre Cursos, Talleres, Jornadas, Conferencias y Programas de Capacitación dirigidos a un total de 3.153 funcionarios pertenecientes al Poder Judicial, entre los cuales se cuentan Jueces, Secretarios, Alguaciles y Asistentes de Tribunales de la Región Capital y demás Regiones del interior del País. 

 

Así mismo la Sala de Casación Social de este Alto Tribunal con la finalidad de mantener y fortalecer la formación y capacitación de los Jueces del Trabajo,  por su parte desarrolla un programa de capacitación continuo aplicado a 260 Jueces de varios  Estados  del País.

 

Durante el año 2004, también se llevaron a cabo importantes actividades dirigidas por esta Comisión de Fortalecimiento de la Ley Orgánica de Protección del Niño y el Adolescente, como lo fueron: La realización del primer módulo del programa de Formación, Capacitación y Fortalecimiento de Jueces de Protección del Niño y del Adolescente, en el que se capacitaron 26 jueces de todo el país y se dio inicio el segundo módulo, que concluirá en el primer trimestre de este año; el Programa de Nivelación del Personal para el fortalecimiento de los Tribunales de Protección del Niño y del Adolescente; y el curso “El Trabajo Social y las Pericias Judiciales”, dictado a los profesionales de los Equipos Multidisciplinarios de los tribunales de Protección del Niño y del Adolescente.

 

De igual manera, se alcanzaron importantes avances con respecto al Sistema Autónomo de Defensa Pública, ya que mediante este Programa se capacitaron 60  Defensores Públicos de  diferentes Estados del País.

 

Continuando con el Programa de Capacitación, este año se dio inicio a la Tercera Fase del Proyecto de Capacitación de Jueces en Derechos Humanos, en el marco de un Convenio de Asistencia para el Desarrollo firmado entre la Empresa Estatal Noruega Statoil, la Embajada de Noruega, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y Amnistía Internacional, en febrero de 2004, persiguiendo dos objetivos generales, como lo son: La capacitación de todos los jueces del país y operadores de justicia en derechos humanos; y la identificación y difusión de propuestas para la mejora de la administración de justicia desde la perspectiva de los derechos humanos, aportándoles la formación necesaria  en esta área, con el fin de lograr un manejo adecuado de las normas contenidas en los instrumentos internacionales que son de aplicación directa e inmediata por mandato constitucional.

 

En este mismo orden de ideas, el pasado 18 de octubre de 2004 se firmó el Convenio de Cooperación entre el Tribunal Supremo de Justicia, y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), a fin de colaborar con la capacitación de jueces y demás operadores de justicia en todo lo relacionado con la Ley Orgánica de Protección del Niño y el Adolescente.

 

Por otra parte, el Tribunal Supremo de Justicia ha servido de escenario para la celebración de eventos y foros de gran trascendencia e interés para la comunidad jurídica nacional e internacional entre los cuales cabe mencionar: El II Congreso Internacional de Derecho del Trabajo, actividad esta que nos permitió intercambiar experiencias con diversos países; el Foro “El Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina y el Proceso de Integración”, organizado conjuntamente con el Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina y la Comisión Andina de Juristas, en el cual se trataron temas de crucial importancia para el desarrollo de la subregión andina; El Foro sobre Derecho Internacional Humanitario, celebrado con la participación de organizaciones como ACNUR, Cruz Roja Internacional, Ministerio Público, Red de Apoyo por la Justicia y la Paz;   Foro El Estado Venezolano y la Convención de Derechos del Niño, realizado con la colaboración de Amnistía Internacional y;  el

Taller sobre Asilo, Refugio y Niñez en Conflicto Armado, efectuado en la ciudad de San Cristóbal, Estado Táchira, con la colaboración de UNICEF y ACNUR.

 

Todas las actividades de capacitación desarrolladas por el Poder Judicial, tienen como finalidad formar a los funcionarios judiciales para que se conviertan en profesionales de alto nivel, reconocida honorabilidad y, fundamentalmente, con un elevado sentido ético en el ejercicio de las actividades o funciones que ejerzan; asegurando de esta manera la idoneidad y excelencia jurisdiccional, guiados por el ideal de reducir a la mínima expresión los índices de corrupción.

 

Sin lugar a dudas, la corrupción es una amenaza para la democracia y el desarrollo social. Debemos exhortar a los jueces a condenarla y combatirla; pues, la corrupción es mala, pero tolerarla es peor aún.

 

La corrupción erosiona la confianza en las instituciones, así como la moral pública. Por eso debemos combatirla no sólo en sus efectos, sino también en sus causas, atacando la desidia, la burocracia, la discrecionalidad, el manejo arbitrario y antidemocrático de la información pública, el uso indebido de funciones, el encubrimiento de actos delictivos de orden patrimonial y  sobre todo la  impunidad.

 

No es posible permitir que sobrevivan ámbitos de impunidad. Necesitamos eliminar de las instituciones públicas toda sospecha de impunidad y corrupción para que los ciudadanos recobremos el respeto y la confianza hacia los organismos del Estado y por supuesto hacia el Poder Judicial. Y esta es una tarea que debemos  hacer en conjunto todos los  Poderes del estado declarándole  la guerra a la corrupción, y una de las principales armas que necesitamos es la transparencia  en todas y cada una de las actuaciones de los funcionarios públicos. Es necesario tener presente que la corrupción, el egoísmo, la avaricia y la falta de honestidad hay que erradicarla del ser humano y castigarla para darle credibilidad a las Instituciones.

 

En muchos países, la corrupción y la ineficiencia han paralizado el desarrollo económico, por lo tanto debemos  trabajar para asegurar que ningún hecho permanezca impune y que los actos de corrupción, al ser detectados, se les aplique todo el peso de la ley. Es necesario que los casos sean investigados en su totalidad, sin importar quien fuere el autor. Cuando se permite que los que violan la ley deambulen libremente por las calles, se fomenta un clima de impunidad que ahuyenta las inversiones potenciales, y al mismo tiempo, reduce la confianza ciudadana en las Instituciones y en el país.

 

Un Poder Judicial honesto es esencial para poder encarar los retos en los tiempos en que vivimos. Además, sin lugar a dudas existe una correlación directa entre la gobernabilidad, la seguridad jurídica y el crecimiento económico, particularmente en la habilidad para atraer la inversión nacional y extranjera, vital para crear nuevas oportunidades y eliminar la pobreza, lo cual  no es posible sin gobernabilidad y sin el debido respeto a las leyes. En términos generales, la gobernabilidad promueve los derechos humanos fundamentales y universales.

 

Exhorto a todos los jueces del país a que no se dejen doblegar por presiones, que sentencien a los corruptos, determinen sus responsabilidades, sin miedo, sea quien sea. Para cumplir con esta tarea contarán con todo mi apoyo y el del Tribunal Supremo de Justicia en pleno, el país se los recompensará.

 

Hay que trabajar unidos, combatiendo los vicios que nos quedan con nuevas ideas y reformas impregnadas de ética, sabiduría y nacionalismo, vamos a continuar con la reforma del Poder Judicial que tantos éxitos y reconocimientos  internacionales  nos ha  aportado, recibimos  un Poder Judicial en ruinas, menos del 1%  creía en la justicia Venezolana, hoy contamos con más del 50% de credibilidad según las ultimas encuestas, pero no es suficiente,  hay que seguir creciendo y para ello es necesario profundizar todas estas tareas, no solo dictando sentencias justas  y construyendo sedes que garantizan acceso a la justicia, sino haciendo uso de la iniciativa legislativa establecida para el Tribunal Supremo de Justicia en el articulo 204 de la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela, presentando proyectos de leyes a la Asamblea Nacional como lo hemos hecho con la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, hoy vigente; el Código de ética del Juez o Jueza Venezolanos; el proyecto de Código Penal,  presentados ya a la Asamblea Nacional y actualmente en proceso de elaboración para su presentación;  el Proyecto de reforma de la Ley Orgánica para la Protección del Niño y el Adolescente; la ley de la Jurisdicción Constitucional; la ley de la Jurisdicción Contencioso Electoral y la Ley de la Jurisdicción Contencioso Administrativo. Con esta iniciativa el Tribunal Supremo de Justicia cumple con tres mandatos fundamentales: El Primero el establecido en el articulo 204 de la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela.  El Segundo terminar con la vetusta legislación Nacional en su mayoría importada y copiada de países con diferente cultura a la nuestra y así sustituirla por leyes modernas adaptadas al espíritu y forma de vida de los venezolanos, acordes con la nueva Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Y tercero para cumplir con el mandato de nuestro Libertador Simón Bolívar quien en su discurso ante el Congreso de Angostura el 15 de Febrero de 1819, dejó sentado,  cito....”  Para sacar de este caos nuestra naciente República, todas nuestras facultades morales no serán bastantes, sino fundimos la masa del pueblo en un todo: la composición  del Gobierno en un todo: la Legislación en un todo: y  el Espíritu Nacional en un todo. Unidad, Unidad, Unidad, debe ser nuestra divisa. La sangre de nuestros Ciudadanos es diferente, mezclémosla para unirla: nuestra Constitución ha dividido los Poderes, enlacémoslos para unirlos: nuestras Leyes son funestas reliquias de todos los despotismos antiguos y modernos,  que este edificio monstruoso se derribe,  caiga y apartando hasta sus ruinas, elevemos un Templo a la Justicia; y bajo los auspicios de su Santa Inspiración, dictemos un Código de Leyes Venezolanas...” ( Fin de la cita)

 

Con estas acciones y con la facultad de dirección y administración del Poder Judicial,  que nos otorga el articulo 267 de la Constitución, lograremos lo que los Venezolanos esperan de nosotros, expulsar la burocracia de nuestras mentes, al vicio, al ocio que cultivan pequeños grupos que hacen grandes daños y construiremos el Poder Judicial  independiente que nuestro Libertador delineó en el discurso al Congreso Constituyente de Bolivia cito...” El Poder Judicial que propongo goza de una independencia absoluta.... La verdadera constitución liberal está en los códigos civiles y criminales, y la mas terrible tiranía la ejercen los tribunales por el tremendo instrumento de las leyes. De ordinario el Ejecutivo no es más que el depositario de la cosa pública; pero los tribunales son los árbitros de las cosas propias – de las cosas de los individuos – El Poder Judicial contiene la medida del bien o del mal de los ciudadanos; y si hay libertad, si hay justicia en la república, son distrib