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| Martes 26 de diciembre de 2000 | |
Juramentan 40 magistrados en la Asamblea Nacional
"HACIA UN TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA
COMPROMETIDO
CON LOS GRANDES CAMBIOS DE VENEZUELA"
"El gran compromiso que nosotros tenemos, ya no se trata sólo con el Tribunal Supremo sino con esta nueva responsabilidad, de corregir todos los males que aquejan al Poder Judicial en el país", dijo el magistrado presidente, Iván Rincón Urdaneta, en la entrada del hemiciclo del parlamento venezolano
Tal como lo había pautado la
Asamblea Nacional, los 40 magistrados principales y suplentes del Tribunal
Supremo de justicia, así como los demás integrantes del Poder Ciudadano, léase
Fiscal General de la República, Contralor General y Defensor del Pueblo,
prestaron el juramento de ley ante el presidente del parlamento venezolano,
William Lara, para asumir de esta manera sus cargos por un período
constitucional de 12 años, en sus respectivos cargos.
En un acto protocolar, con la
asistencia de los altos representantes del Poder Ejecutivo, cuerpo diplomático,
Alto Mando Militar e invitados especiales, así como de los familiares de los
juramentados, se procedió a juramentar a los magistrados principales y
suplentes del Máximo Tribunal; al Fiscal General de la República, Isaías
Rodríguez; al Contralor General, Clodosbaldo Russián y al Defensor del Pueblo,
Germán Mundaraín.
De esta manera asistieron a la
Asamblea los magistrados: Iván Rincón Urdaneta, Jesús Cabrera, José Delgado
Ocando, Antonio García García y Pedro Rondón. Como suplentes: Pedro Bracho,
Carmen Zuleta, Leoncio Otazo, César Mata y Argenis Riera (Sala Constitucional);
Levis Zerpa, Hadel Mostafá y Yolanda Jaimes. Suplentes: Humberto Briceño,
Ricardo Henríquez y Lourdes Wills (Sala Político Administrativa); Rafael
Hernández, Luis Martínez y Alberto Martini Urdaneta. Suplentes: Orlando
Gravina, Rafael Rengifo y Vásquez Táriba (Sala Electoral); Rafael Pérez
Perdomo, Alejandro Angulo Fontiveros y Blanca Rosa Mármol. Como suplentes:
Julio Elías Mayaudón, Beltrán Hadad y Juan B. Rodríguez (Sala de Casación
Penal); Franklin Arrieche, Carlos Oberto y Antonio Ramírez. Suplentes: Tulio
Alvarez Ledo, Gilberto Guerrero y Fernando Martínez (Sala de Casación Civil);
Omar Mora Díaz Juan Rafael Perdomo y Alfonso Valbuena. Suplentes: Marisol
Moreno, María Parra y María Rodríguez (Sala de Casación Social).
Los periodistas destacados en la
sede de la Asamblea Nacional abordaron al titular del Tribunal Supremo de
Justicia y presidente de la Sala Constitucional, Iván Rincón Urdaneta
(ratificado), cuando éste entraba al hemiciclo. La oportunidad fue aprovechada
por los reporteros para preguntar sobre el futuro de la Institución.
"El gran compromiso que
nosotros tenemos, ya no se trata sólo con el Tribunal Supremo sino con esta
nueva responsabilidad, de corregir todos los males que aquejan al Poder
Judicial en el país. Todos los magistrados estamos preocupados por esta
situación, Yo he venido diciendo que el problema en el Tribunal Supremo está
resuelto, en el área de rendimiento, avance tecnológicos, organización
administrativa, cumpliendo de esta forma el contrato con el Banco Mundial,
institución multilateral que premió esa labor por ser la primera vez que un
país cumple antes del tiempo estipulado. Pero ahora tenemos un Poder Judicial
deteriorado, sin sede en todo el país, por eso, yo he iniciado el compromiso
con ocho gobernadores regionales para terminar las sedes del Poder Judicial y
llevar la automatización y progreso a esos Estados".
En este sentido, reiteró el
presidente del TSJ que si en Venezuela no llega a tener un Poder Judicial totalmente
modernizado, capacitado y autónomo, la ciudadanía no va a poder acceso al
sistema. "Tenemos el compromiso de llevar la Oficina de Atención
Ciudadana, recién creada en nuestra sede, a todo el país para poder llevar la
atención a toda la gente necesitada que no tiene recursos para acceder a la
justicia".
Aprovechó la oportunidad el
magistrado presidente para resaltar que el Tribunal Supremo está al día
administrativamente, sin deudas y en vías asumir el reto de la organización y
administración de todo el Poder Judicial. "Porque nada hacemos con tener
un Tribunal Supremo modernizado con un sistema judicial colapsado, con jueces
sin capacitación y sin recursos" - añadió.
Por otra parte, el presidente del
Tribunal Supremo anunció que la juramentación de los magistrados tendrá lugar
en la sede de la Alta Instancia Judicial, éste martes, a las 11:00 a.m. y ante
una pregunta de los periodistas aseguró que aspira a seguir presidiendo el TSJ.
"Eso está en manos de mis compañeros. Sin embargo, si ellos deciden que
otro sea el presidente yo voy a seguir siendo magistrado, porque mi vocación a
sido ser Juez. Lo importante es que siempre impere la cohesión de equipo para
llevar adelante la labor encomendada y que trabaje por la justicia".
LA PARTICIPACION CIUDADANA ESTUVO GARANTIZADA
Al parlamentario Antonio Briceño Salas, miembro del Comité de
Postulaciones, le correspondió abrir el acto destacando el papel fundamental
que tuvo las organizaciones civiles en la evaluación de los funcionarios que
asumieron los cargos de los Poderes Públicos antes mencionados.
En un breve discurso, Briceño Salas,
destacó la labor cumplida por los magistrados del Tribunal Supremo, quienes
según dijo presentan al país una Institución al día y con récord de más de 7
mil sentencias dictadas. Asimismo, coincidió con las declaraciones del
presidente de la Máxima Instancia Judicial, al resaltar la creación de la
Oficina de Atención Ciudadana y de los diversos mecanismos que se vienen
implementando para acercar la justicia al pueblo.
De su parte, el nuevo Fiscal General
de la República, Isaías Rodríguez, señaló que "los procesos histórico
sociales de transición política son complejos" y "que todos están
conscientes de que esté período histórico apenas comienza y que, sin lugar a
dudas, habrá mucho que corregir".
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Se perfecciona así una parte de esta transición: la que institucional y
formalmente corresponde a la constitución de los Poderes Públicos. La otra, la
social, la histórica, la política, la que se inició con el agotamiento del
modelo y ha dado origen a la crisis que se intenta superar está sujeta a la
consolidación de un proceso estructural que nos desafía los ideales - señaló.
TSJ: UN FUTURO VINCULADO A LOS GRANDES CAMBIOS DE
VENEZUELA
Por otra parte, le correspondió al magistrado Antonio García García,
pronunciar un discurso en representación de sus colegas, en el cual el jurista
reconoce el papel fundamental que le toca cumplir al Máximo Juzgado del País en
este nuevo período constitucional.
"El futuro de nuestro Máximo Tribunal está vinculado a los
grandes cambios y transformaciones por los que luchan las masas de nuestro
continente. Venezuela, como los demás países subdesarrollados, es un pueblo en
estado de formación y ebullición, que lucha ardientemente liberación nacional.
Mientras persista una legalidad, que tiende fundamentalmente a asegurar los
intereses de clase de los capitalistas, a mantener en sus privilegios a la
oligarquía. Mientras que nuestro
derecho sea la expresión de una clase dominante, nuestro Máximo Tribunal no
podrá avanzar más allá de las meras reformas que hagan más rápida y eficaz la
administración de justicia".
"Es necesario, por tanto un cambio histórico en la vida del país,
que se refleje en la estructura y funcionamiento de la casación venezolana, su
progreso está indirectamente vinculado, como en las demás instituciones
jurídicas, a esta batalla de vida o muerte por la independencia económica y la
autonomía internacional. Solo la liberación convertirá a nuestra Máxima
Instancia Judicial en un Tribunal del Pueblo, para la defensa de los intereses
de las masas trabajadoras, y en su momento, dejará de ser interprete de una
clase dominante erigida en ley, para impedir que la autoridad del Estado
afirmada en una sentencia se convierta en un atentado contra los derechos de la
colectividad. Entonces dejará de ser el tribunal del formalismo burgués para
constituirse en imagen de la justicia del pueblo, a nuestro parecer, en un
futuro inmediato la casación venezolana retornará al sistema de fondo, pero en
un futuro más remoto avanzará hacia la casación popular".
HACIA
UN ORDEN JURIDICO REVOLUCIONARIO
Durante sus palabras, dirigidas a
todos los presentes en la Asamblea Nacional, el magistrado resaltó la necesidad
que transformar la Justicia y perfeccionarla.
"La última etapa, está
condicionada a la adquisición de un orden jurídico revolucionario. Estas
reflexiones corresponden al insigne procesalista venezolano, Humberto Cuenca,
que junto con la inspiración de muchos otros venezolanos sirvieron de fértil abono
para la consagración de un nuevo esquema constitucional a propósito de nuestro
sistema de administración de justicia. Se adoptaron formas normativas
consagradas en nuestro texto Constitucional, específicamente en los Artículos
26, 253 y 257 que se enarbolan como principios rectores de la futura
legislación que norme al Tribunal Supremo de Justicia, a la Ley sobre el
Sistema de Justicia y la Ley de Defensa Pública Nacional".
DE UN ESTADO DE DERECHO HACIA UN ESTADO DE JUSTICIA
"Ciertamente, constituye un
nuevo esquema institucional, un salto cualitativo de un Estado de Derecho a un
Estado de Justicia, que se edifica teniendo como centro de su estructura, al
Hombre y su plena realización. Allí se encuentra nuestro compromiso vital y la
compenetración que logremos con tal propósito será la vara con la que se mida
nuestras ejecutorias. El acceso a los órganos de administración de justicia,
así como su gratuidad, imparcialidad, idoneidad, transparencia, autonomía,
independencia, responsabilidad, posibilitará una justicia equitativa y
expedita, sin dilaciones indebidas, sin formalismo o reposiciones inútiles,
serían estas palabras huecas si no se les insufla el contenido que impone el
principio de la autoridad constitucional, que el Estado les garantiza, y que en
definitiva, sólo se concreta en la medida en que quienes la realizan como
operarios del sistema judicial, observen una conducta apegada con tales
valores"
"Esta nueva concepción complementa la función jurisdiccional que
se le atribuye al Tribuna Supremo de Justicia con la rectoría del Poder
Judicial, traducida en la Dirección, Gobierno y Administración del Poder
Judicial, la administración y vigilancia de los tribunales de la República y de
las Defensorías Públicas, por lo que nuestra responsabilidad excede con creces
nuestra aptitud o capacidad juzgadora para colocarnos desde el punto gerencial,
a la cabeza de las transformaciones profundas que garanticen el advenimiento y
desarrollo de un nuevo sistema de administración de justicia informado por valores
que la nueva Constitución le asigna. Asistimos hoy, a un acto de extraordinaria
trascendencia institucional. El marca la conclusión de un proceso de
elaboración, en el que hubo una participación popular fundamental, que hizo
posible, mediante un gran debate nacional perfilar un proyecto de país, en el
que se establecieron nuevos derechos, nuevos titulares y nueva correlación de
los poderes públicos. Nos toca ahora adentrarnos en la etapa que corresponde a
su realización, para lo que se hace imprescindible el desarrollo de mecanismos
sobre los cuales se edifique el nuevo esquema constitucional, que no son otros
que la participación ciudadana y la cooresponsabilidad. Para ello es necesario
reivindicar la esencia constitutiva de la educación y convertir el actual en un
proceso educativo capaz de lograr el desarrollo de nuevas actitudes
ciudadanas".
"Hoy los Poderes Públicos
inician su primer período constitucional, éste más que ningún otro debe
representar un gran esfuerzo de realización, por lo que supone el desarrollo
del nuevo esquema constitucional. En un esfuerzo místico que se traduce en
trabajo disciplinado, organizado y consciente, que convoca a todo el Estado y
en general a todos los ciudadanos. En legislador histórico, en el texto
constitucional expresó al mundo lo que queríamos como país, nos corresponde a
nosotros, en su desarrollo demostrar de lo que somos capaces" - concluyó.
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